
En una incursión televisiva que tiene como única explicación las elecciones primarias de este domingo, el intendente Miguel Lifschitz criticó al gobierno nacional. Además, dije sentirse “condenado por la historia” porque sus predecesores siempre se candidatearon a gobernador. Y no descarta imitarlos.
Lifschitz, en diálogo con el periodista Luis Novaresio en el programa De 12 a 14, que se emite por Canal 3, este viernes atacó al mismo kirchnerismo que se hizo cargo, por ejemplo, de la obra que se lleva adelante para recuperar el Parque de España, luego del desmoronamiento que se produjo durante la primera gestión del socialista. En principio, cuestionó al gobierno nacional por la falta de políticas a largo plazo. “El país necesita un ministro de Economía en serio, que desarrolle políticas y tengo dudas de que el gobierno lo esté interpretando de esta manera”, opinó.
La extensa diatriba antikirchnerista continuó cuando Novaresio le preguntó si el gobierno nacional había entendido el mensaje tras las elecciones del pasado 28 de junio: “No lo entendió del todo. Da la sensación de que alguna reacción ha tenido, ha recuperado un poquito la iniciativa. Pero me parece que no entiende el impacto de la derrota electoral, y la gravedad de la situación económica y social del país. Esto no requiere medidas de maquillaje, cambios donde no cambia nada, sino medidas profundas, tanto en las actitudes como en la legislación de fondo. Sobre todo en temas clave como en política agropecuaria o política económica”, acusó.
Olvidando las intervenciones del gobierno nacional durante la granizada que dejó a un tercio de la ciudad al desamparo, o los envíos que la administración de Néstor Kirchner realizó en la última inundación, Lifschitz hundió otra vez el cuchillo: “Se sigue con el subsidio y con estas micropolíticas de intervenir en una situación de una empresa, de subsidio a un producto. Pero lo que todos reclaman es una política marco, una estrategia general. Aquí parece que lo que se hace es lo contrario, una ausencia total de política”.
Y se las tomó con el titular de Ecomía, Amado Boudou: “Lejos de haber tomado el timón de la economía nacional, sigue disputando espacios con su secretario de Comercio Interior (Guillermo Moreno)”.
Y como si Rosario fuera un ejemplo en lo que hace a las condiciones sociales en las que vive una gran porción de sus habitantes, el intendente socialista habló de la deuda del gobierno nacional en el tema social: “Esto es perentorio. Ahí tenemos temas que no pueden seguir esperando. Familias que están en situación de pobreza y que han empeorado. Desocupados que no tienen posibilidad de acceder a planes sociales porque están cerrados, gente que trabajaba de manera precaria y que no figuraba en las estadísticas pero que han perdido sus empleos. Esto no puede sostenerse demasiado tiempo porque está afectando a personas concretas. Esto lo vemos en Rosario –no explicó si él tiene responsabilidad alguna en ello– y supongo que en Buenos Aires y otras ciudades del interior debe ser más compleja. No podemos seguir en piloto automático con las políticas sociales. Hace meses que no hay ni una iniciativa en el tema de lo social y esa realidad ha empeorado mucho”. Lo que se dice un relator envidiable.
Coqueteando con el sillón del brigadier
Lifschitz, además de pegarle al kirchnerismo, recordó que desde 1983 todos los intendentes de Rosario se presentaron como candidatos para dirigir la provincia: “La historia me condena, porque objetivamente si uno mira para atrás todos los intendentes de Rosario desde el 83 en adelante han sido candidatos a gobernador. Algunos lo lograron, como Hermes (Binner), otros no, pero en definitiva todos lo intentaron. Parece una cosa bastante natural. Pero no es la única posibilidad ni para mí ni para el Frente Progresista que puede elegir otros candidatos. Lo seguiremos charlando”. No dijo con quién.
