El economista neoliberal Martín Redrado, nombrado por el gobierno de Néstor Kirchner, anunció este viernes que presentó su renuncia al cargo de presidente del Banco Central, que ya no ocupaba desde que la Justicia lo dejó al desamparo. “Cumplí con la carta orgánica y con mis deberes de funcionario público”, fueron las palabras que eligió para camuflar la intención manifiesta de dañar el proceso político que por necesidad lo llevó al lugar de administrador de las reservas de la Nación y que se transformó, en las últimas semanas, en vocero de una conspiración destituyente. El Gobierno, a través del Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, dejó sentado que el ex golden boy es parte del pasado: “La renuncia no existe”.
Luego de hacer todo el daño posible al gobierno nacional durante semanas, y huérfano de los sostenes que lo estimularon a representar el triste papel de heroica resistencia frente al “avasallamiento” del Ejecutivo a las instituciones –algo que ni él ya podía sostener sin tentarse en sus execrables encuentros con la prensa–, Redrado llamó a conferencia de prensa y anunció su presunta dimisión.
Los antecedentes de la remoción del ex funcionario por parte de la presidenta Cristina fueron las fintas que éste comenzó a hacer para no cumplir con la orden de la Casa Rosada de constituir con reservas del BCRA el Fondo del Bicentenario con que Cristina pretende afrontar los compromisos de la deuda.
Redrado, al anunciar su “renuncia”, aseguró que fue removido de su cargo “de forma inconstitucional” y que el Gobierno “busca llevarse por delante las reservas de todos los argentinos”. No contento con tamaña desmesura, agregó: “Hemos llegado a esta situación de conflicto por el permanente avasallamiento de las instituciones de parte del Gobierno nacional”.
Buscando tal ve algún rédito futuro, Redrado se despidió en forma más deshonrosa que lo que cualquier asesor hubiese recomendado: “Buscamos siempre proteger las reservas, porque es proteger el ahorro y el bolsillo de los argentinos”. Acto seguido le puso ribetes de ridículo a tamaño autobombo cuando remató: “Hemos llegado a esta situación porque yo he puesto límites”. Aníbal Fernández le contestó: “Para nosotros, la renuncia no existe”.
Gobierno al cruce
El jefe de Gabinete, rápidamente, salió al cruce y aclaró que el Gobierno esperará a que se pronuncie el martes próximo la Comisión Bicameral que debatió el tema: “El martes tendremos el consejo de la comisión y la Presidenta sabrá qué hacer”, explicó.
Aníbal advirtió que la oposición le sacó el apoyo al ex presidente del Banco Central y que “nadie terminó haciéndose cargo de llevar a babuchas a este presidente (del BCRA) que complicó la vida de los argentinos”.
Haciendo referencia a las declaraciones de Redrado, el jefe de ministros, fiel a su estilo chicanero, sentenció: “Yo decía que cuando un hombre estúpido dice algo que le da vergüenza, dice que está cumpliendo con su deber”.
“Todo lo que dice Redrado que hizo es mentira”, aclaró Fernández. “El se opuso siempre a la acumulación de reservas. Las reservas se acumularon por la política económica del Gobierno”, indicó el hombre de descomunales bigotes.
Clarín no pudo con su genio
El Grupo Clarín, principal referente del Partido Mediático, mostrando como nunca su perfil destructivo hacia todo intento de proyecto nacional, eligió destacar en forma negativa la revelación de Redrado que mejor habla del gobierno de Cristina Fernández: “También denunció que intentó utilizar los fondos del BCRA para comprar YPF”, subtituló el gran diario argentino.
El líder del Partido Mediático, Clarín, eligió sacar el máximo rédito antes de que el rigor mortis hiciera efecto en Redrado, destacando que éste “…se pronunció… forma durante una sorpresiva conferencia de prensa en la que renovó acusaciones hacia el Ejecutivo” Y una de esas “acusaciones”, habla mejor de Cristina y su Gobierno que del matutino: “(Redrado) reveló que, durante su gestión, desactivó varios intentos oficiales para lograr el control de los fondos. «Durante estos años se trataron de hacer distintas cosas, desde comprar YPF hasta cambiar la carta orgánica del Central», dijo”. Nada más para agregar a tan patética puesta en escena.
(Fuente: Télam)
