La intendenta Mónica Fein anunció la creación de una Agencia de Seguridad Vial. La misma será regida por Clara García, quien primero debió renunciar a su banca del Concejo. El proyecto supone una inversión millonaria, venta de bienes públicos, adquisición de vehículos e incorporación de personal. La oposición lanzó sus primeras críticas a la iniciativa.
La nueva repartición implicará una serie de inversiones y cambios en la actual área de control de tránsito, entre las que se cuenta la incorporación de 60 agentes, la compra de una treintena de vehículos entre camionetas y motos, la compra de 200 celulares con videocámaras para que los inspectores puedan registrar fotomultas, la mudanza de reparticiones, la venta de un inmueble municipal (el edificio de Control Urbano de Pueyrredón y Wheelwright), entre otras reformas.
La idea es que la Dirección de Control Urbano, Defensa Civil y la de Prevención y Seguridad Ciudadana se muden al predio de la Guardia Urbana Municipal (Richieri al 1500), donde funciona el Centro de Monitoreo.
También se reubicará el corralón municipal del Parque Independencia para trasladarlo a un área periférica de la ciudad aún no determinada.
En palabras de quien será su responsable, la socialista Clara García, la Agencia de Seguridad Vial resulta «un instrumento de gestión pública innovador», con énfasis en la educación vial, y cuyo principal objetivo es un control más efectivo del tránsito vehicular, «hacer más fluida la circulación y disminuir la cantidad de accidentes».
En diálogo con el programa de radio Poné la Pava (Aire Libre 91.3), la ahora ex concejala destacó que la «unificación de todo el control de tránsito en sus distintos niveles, nos va a permitir hacer más eficiente la labor de los agentes de tránsito y de todos los demás fiscalizadores de calles».
En tal sentido, destacó que el trabajo de los agentes estará complementado con distintas herramientas tecnológicas para facilitar el control vehicular, tales como videocámaras, celulares especialmente preparados para que puedan registrarse las infracciones y de esta manera respaldar las sanciones que correspondan.
«Vamos a trabajar fuertemente tomando al problema de los accidentes de tránsito como una de las nuevas epidemias sociales», precisó la funcionaria. «El primer motivo de internación de la terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez son los accidentes de tránsito, en especial de motos, que son conducidas por jóvenes vulnerables socialmente», señaló.
García confirmó además la puesta en marcha del sistema de carné por puntos: «Consideramos con la Provincia, dado el mayor avance de sus sistemas informáticos, los antecedentes de sus conductores, que Rosario sea la primera ciudad en poner en práctica el carné por puntos». Al respecto, avaló el cariz punitivo que supone el mismo, al destacar que «no apunta sólo a sancionar mediante el cobro de multas, sino que aplica otra tipo de sanciones ejemplificadoras como la pérdida, ya sea parcial o permanente, del permiso».
El ambicioso proyecto del Ejecutivo municipal anunciado este lunes por la intendenta si bien no deberá someterse al arbitrio del Palacio Vasallo, fue desde este espacio que surgieron los primeros cuestionamientos.
Para el edil radical, Jorge Boasso, se trata de “otra superestructura más”.
“Las dependencias que concentrará la Agencia de Seguridad Vial están hoy bajo la órbita de la Secretaría de Gobierno del Municipio, a cargo de Fernando Asegurado. Me pregunto, entonces, cuál es el sentido de recortar funciones a esa Secretaría y si es necesario crear una Agencia de Seguridad Vial para trabajar en forma coordinada”, enfatizó el concejal.
“Lo que se necesita es implementar una política seria con control, algo que hoy no existe”, sintetizó.
Desde el Frente Para la Victoria, el concejal Roberto Sukerman recordó que “a nivel nacional y provincial la Agencia de Seguridad Vial ya existe, es decir que en principio no es una medida nueva u original”.
En ese sentido, destacó que durante la última campaña electoral él impulsó junto a la concejala Norma López, el proyecto “Rosario alerta 2.0” que tenía por finalidad la integración física e informática de todas las dependencias relacionadas con emergencia y seguridad.
Un mayor de controversia despertó en el bloque del FPV, el efecto colateral que provoca en la composición del Concejo Municipal la renuncia de Clara García a su banca para poder asumir la dirección de la flamante agencia.
Es que según el orden de la lista de ediles, a García la sucede el demócrata progresista, Roberto Bruera que es, a todas luces, un varón. Desde el FPV opinaron que lo que correspondería es una mujer; para el caso, la socialista Jasienovicz, de manera de mantener el cupo femenino en pie.
En ese orden, la concejala del Frente para la Victoria, Norma López, aseguró que de la misma manera que el Concejo se pronunció sobre el caso de la concejala del PRO María Julia Bonficio en diciembre pasado, ahora debería ocurrir lo mismo.
Para López, la banca que deja vacante García corresponde a la socialista María Inés Jasienovicz y no Bruera.
En ese marco, anunció la presentación de un proyecto para modificar el reglamento interno del Palacio Vasallo con el objetivo de que se respete el cupo femenino cuando renuncia una concejala.
Por su parte, el edil del Frente Progresista Manuel Sciutto explicó que el tema será analizado por las fuerzas que integran su espacio político.
Fuentes: FM Aire Libre (Programa Poné la Pava), Rosario 3.

