El sábado pasado el Colectivo de Ex Presos Políticos y Sobrevivientes del Pozo de Rosario volvió a pintar el muro que había sido tapado en España y Salta, en una de las paredes del Colegio San José. La actividad convocó a más de cien personas entre militantes políticos, de organizaciones de derechos humanos, concejales y diputados provinciales para homenajear a los 450 rosarinos asesinados desde la resistencia peronista iniciada en el ’55 hasta las víctimas del diciembre trágico en 2001. En menos de 24 horas el mural apareció nuevamente cubierto. El colectivo salió este lunes a repudiar a la comunidad salesiana.
Este lunes los chicos que están realizando un documental sobre los murales, fueron avisados de que un hombre estaba pintando sobre las paredes de España y Salta. Cuando llegaron, el hombre advirtió que lo estaban filmando y se metió en el colegio.
“Nosotros entendemos que es la comunidad salesiana la que tapa nuestro mural. No sabemos si la orden baja de la comunidad salesiana del país, o de Rosario. Esta es la tercera vez que lo pintamos e insistimos en varias oportunidades para entablar un diálogo con las autoridades del colegio. Pero por diversos motivos siempre se negaron a hablar con nosotros y manifestarnos claramente por qué se oponen a la pintada del mural” expresó Mónica Garbuglia, integrante del Colectivo.
“No sabemos de dónde viene específicamente la orden de taparnos, lo que si sabemos es que la obstinación de la comunidad es cruel, porque se niegan a darnos una explicación, porque no nos dicen «no» , porque nos dejan pintarlo para después aplicar el castigo de taparlo. Para nosotros es una estocada dolorosa y de aviesa crueldad que creemos no corresponde viniendo de una comunidad de curas, por su existencia y porque contradice a la prédica misma que ellos hacen”, sentenció Garbuglia.
En este sentido, la integrante del Colectivo señaló que ese colegio fue elegido “por el conocimiento del compromiso de la comunidad salesiana en nuestra historia reciente, por los alumnos desaparecidos que estudiaron allí, y por el sacerdote también desaparecido de dicha comunidad”. Además de considerar un lugar estratégico “para que la población de la ciudad y todos los que pasan por ahí tengan a través de esta nueva forma de relato popular, que es el grafitti, una dimensión del genocidio”.
Sin embargo, Garbuglia se refirió a la perversidad con que actuó nuevamente la comunidad salesiana, en el marco de una situación política específica, dando cuenta de que puede haber una intencionalidad por parte de la Iglesia en este caso. “ Hay algo que está flotando pero que no se ve, aunque hay muchas situaciones que coinciden, por ejemplo un paro nacional que tiene más ribetes políticos que sindicales, el golpe de Estado en Paraguay y la re aparición de personajes como Pando. Además sabemos cuál fue el rol de la jerarquía eclesiástica en el terrorismo de Estado”, especificó la militante de Ex Presos Políticos.
Desde el 2007 que se pintó por primera vez hasta diciembre del 2011 nunca fue tocado. Cuando cambiaron las autoridades de la escuela a fines del año pasado, el mural fue tapado y cuando el colectivo se acercó a la institución para pedir explicaciones y acercar un acuerdo, fueron recibidos por un cura que sin darles su nombre completo los citó para después de enero. La idea era volver a realizar el mural para el Mes de la Memoria, en marzo de éste año.
Tras la postergación por parte del colegio mediante diversas excusas, enviaron una carta por correo con acuse de recibo, sin embargo no recibieron respuesta. “Nadie nos ha llamado y es por eso que hemos resuelto de buena fe, proceder a repintar el mural», dice la nota que remitió el Colectivo de ex presos a las autoridades del colegio religioso que si bien nunca expresó su desacuerdo de manera explícita, está claro que dilató cualquier debate alrededor del mural que recuerda a los militantes políticos.
El colectivo lleva realizados más de 54 murales en la ciudad y este es uno de los más emblemáticos, por sus dimensiones, por sus inscripciones en la historia, por sus reivindicaciones, y por la obstinación de los que quieren tapar la memoria.
«Nuestros murales recuerdan a unos 450 compañeros que abarcan un extenso período desde la resistencia peronista hasta las víctimas de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001”, informó Garbuglia, al mismo tiempo que contó la emotiva jornada del sábado pasado, a la que concurrieron más de cien personas entre militantes sociales, de partidos políticos, de derechos humanos y artistas de la ciudad.
“En el medio de la pintada, llegó un comando del 911 tras haber recibido una denuncia telefónica. Hablamos con la policía y le explicamos que contábamos con el apoyo incluso de concejales y diputados provinciales que se encontraban ahí mismo participando. Además charlamos con dos curas de la iglesia que se acercaron para saber qué estábamos haciendo y dijeron que no estaban enterados ni de la carta ni de nuestros intentos fallidos por establecer un diálogo con las autoridades religiosas del colegio”, narró la integrante del Colectivo, y añadió: “Al parecer hay una falta de comunicación importante entre la Iglesia y el colegio San José”.
Hasta el momento, el Colectivo Ex presos políticos se remitirá, a través de organismos de derechos humanos, a las autoridades municipales y provinciales para que intervengan en el conflicto. Asimismo Garbuglia indicó que, “de no recibir respuestas o en el caso de que no sean efectivas acudiremos al Gobierno nacional”.
El proyecto de repintar el mural fue avalado por el Espacio Juicio y Castigo Rosario integrado por Madres de Plaza 25 de Mayo, HIJOS Rosario, APDH, Familiares de detenidos-desaparecidos Rosario y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, entre otros. También el Espacio Juicio y Castigo, San Lorenzo, cordón industrial, Catalina De Sanctis-Ovando nieta recuperada número 94, Marcos Cleri diputado nacional FPV, Gerardo Rico diputado provincial FPV, Eduardo Toniolli diputado provincial FPV, Alicia Gutiérrez diputada provincial SI, Alberto Cortés concejal PSA-Proyecto Sur, Norma López concejal FPV, Roberto Sukerman concejal FPV. Además de la comisión fundadora del Museo de la Memoria Rosario, entre otras instituciones y personalidades.
Fotos: Graciela Borda

Juan Carlos
25/06/2012 en 23:01
Como escribió Joan Manuel Serrat: «Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio». Parece que las autoridades del tradicional colegio rosarino no están bien ubicados en tiempo y espacio. Es como si se hubiesen quedado unos 30 años en la historia.
alfdipato@argentina.com
26/06/2012 en 10:45
Las actuales autoridades del Colegio Salesiano mal se estan atribuyendo la potestad de ser dueños de las paredes de la institucion. Esas paredes tambien pertenecen a los que transitamos por el colegio y fuimos artificis de la historia del mismo.
Con orgullo recuerdo que desde esas aulas, de la mano de los sacerdotes salesianos que tomaron la opcion por los pobres y el compromiso por un reino de dios en la tierra, salieron generaciones de «buenos cristianos y honestos ciudadanos» que dieron lo mejor de si por la sociedad de hermanos que el poder nos negaba.
Sres, uds son los usurpadores y mentirosos que pretenden borra con el codo lo que otrora la congregacion auspcio, fomento y llevo adelante. El compromiso politico, social y religioso con el que salimos a la militancia social y politica muchos de sus docente, sacerdotes y alunmos.
Tapan las paredes como ocultan con verguenza, que linda con la complicidad genocida, porque no tienen el coraje de asumir sus responsabilidades.
No se olviden que hay una justicia divina.
Alfredo Di Pato (ex-alunmo promocion 1975)
Fito Parody
26/06/2012 en 11:34
Recuerdo cuando en el 82 le planteábamos al rector del bachiller que la iglesia había sido cómplice y nos quería convencer de que no. Jamás nos mencionó a los salesianos comprometidos, que fueron víctimas del genocidio. Con el tiempo me enteré que uno de los nombrados directivos mientras yo cursaba había sido (no creo equivocarme) Ministro de Educación de la Provincia en esos años.
Fito Parody (ex alumno, promoción 1986)