La agresión verbal o psicológica es otra de las formas que adopta la violencia contra la mujer.

Carolina denunció por maltrato a su novio, Roberto, unas treinta veces en la comisaría de su barrio. Luego de propinarle él una feroz golpiza, y tras unos días prófugos, la policía lo detuvo.

A finales de julio, Carolina Z., de 25 años, tuvo que ser admitida en el Hospital Alberdi luego de que su concubino y padre de su beba de cinco meses, Roberto L., de 37 años, le propinara una brutal paliza con un hierro que le causó un traumatismo de cráneo y serias lesiones en el rostro. En aquella ocasión, fue la madre del agresor, quien haciéndose pasar por una vecina, la llevó inconsciente hasta el centro médico.

Pero no fue la primera vez que Carolina recibía una tunda de golpes por parte de Roberto: «Hace cuatro años que me golpea, y esta vez dijo que me iba a matar, pero que antes violaría a mi hija adelante mío», había relatado desde la cama del hospital desde donde detalló también que tras pegarle, la  dejaba «encerrada en una habitación, hasta que desaparecieran las marcas».

Una treintena de denuncias a la comisaría de su barrio cayeron en saco roto porque la policía «no las aceptaban o las rompían porque él (el agresor) pagaba» -según explicó la mamá de la muchacha, María Antonia- hasta que este lunes, Roberto se presentó en la seccional 30, donde quedó finalmente detenido y a disposición del Juzgado Correccional Nº 2 que este martes le tomará declaración.

«Que pague por lo que hizo», dijo María Antonia quien aseguró haber atravesado una verdadera “agonía” mientras el hombre estuvo prófugo. Por otro lado, criticó la carátula que reza «Lesiones leves» y pidió: «Que la Justicia tenga en cuenta que él le pegó siempre, y más de una vez mi hija quedó al borde de la muerte, incluso cuando la golpeó ese día que quedó internada».

«Cómo van a decir que son lesiones leves si mi hija perdió el conocimiento; llegó casi muerta, toda ensangrentada al hospital», enfatizó y recordó, asimismo, cómo ella y su hija fueron amenazadas cuando acudieron a los medios de comunicación a pedir ayuda.

Por el momento, Carolina se encuentra con su hija en uno de los dos hogares refugio con el que cuenta la ciudad, en tanto que Roberto admitió estar “arrepentido” y confesó tener “miedo a estar en el penal”.

Violencia de género: números y lugares

Si bien no existe en nuestro país un registro oficial único que dé cuenta con precisión de la envergadura de la problemática de la violencia contra la mujer, sí existen algunos datos cuantitativos, aunque parciales, que denotan que este flagelo lejos está de desaparecer, planteando, una vez más, la necesidad de redoblar esfuerzos para erradicarlo de la realidad de miles de mujeres.

En el año 2010, la ONG, Casa del Encuentro, registró 260 feminicidios en la Argentina. Durante 2011, para INDESO Mujer, la cifra aumentó: 282 feminicidios, de los cuales 29  sucedieron en territorio santafesino, aunque son Santiago del Estero, Salta, Tucumán y Catamarca las provincias que arrojan los datos más alarmantes.

En lo que va del 2012 tres casos locales sacudieron la opinión pública de tal manera que la Multisectorial de Mujeres solicitó declarar en emergencia a la ciudad de Rosario y la Provincia de Santa Fe. Y es que con pocos meses de diferencia dos mujeres fueron asesinadas y una tercera brutalmente golpeada: el 31 de mayo, una muchacha fue hallada muerta en su domicilio de la rosarina zona norte; el 15 de julio, Rosa Silva, de 26 años, y su hijo, de 8 años, murieron a manos de su concubino en Puerto General San Martín; y el 15 de julio 2012 Carolina Z., de 25 años, sufrió una terrible paliza a pesar de haber denunciando una decenas de veces a su pareja por maltratos en la comisaría de su barrio.

En nuestra ciudad existen algunas instancias de ayuda a la mujer en situaciones de peligro. Desde 1998 funciona en calle Italia 2153, el Centro de Asistencia a la Víctima, más conocido como la Comisaría de la Mujer –desde 2004 dependiente del Área de la Mujer de la Secretaría de Promoción Social de la Municipalidad-, que recibe las 24 horas denuncias de violencia familiar y delitos sexuales con el objetivo de dar intervención judicial, informar y orientar a las víctimas.

Por otro lado, también está a disposición de quienes lo requieran, de lunes a viernes de 8 a 19 y sin cargo, el sistema de urgencia y atención Teléfono Verde, al 0800-444-0420 o 4802446.

Finalmente, son dos los hogares refugio con los que cuenta el municipio: uno es el centro Alicia Moreau, con 11 camas y Casa Amiga, con seis departamentos donde se alojan las mujeres y sus hijos.

Pese a los nuevos tiempos que corren, donde las mujeres ya son ciudadanas plenas, gozando de los mismos derechos, deberes y garantías que los hombres, persisten las vejaciones contra ellas, la agresión física es sólo una de las modalidades que adopta la violencia de género: víctimas de discriminación y violencia psicológica, sexual, simbólica, institucional, laboral, económica, patrimonial, obstétrica y mediática, las mujeres siguen sufriendo  serios vejámenes contra su dignidad humana.

El desafío persiste y es, como expresa la ley 26.485 sobre Protección Integral de las mujeres -aprobada en 2009 y recientemente reglamentada bajo el Decreto 1011/2010- garantizar a toda mujer una vida sin violencia.

Fuente: Rosario 12.

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