El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, cargó las tintas contra las recetas ortodoxas de quienes opinan que la inflación es el principal problema de las economías. “Cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos”, dijo el economista, sobre quien se desmintió además que haya cobrado honorarios por la charla, como publicó este martes el diario Perfil.

Durante una disertación en la Facultad de Ciencias Económicas donde se debatió la crisis de la deuda mundial, el Nobel de Economía consideró que «la inflación no es un problema en sí mismo».

Tanto en la UBA como el lunes durante la conferencia brindada en el Museo del Bicentenario junto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Joseph Stiglitz le apuntó a los bancos y a los sectores financieros especulativos, a quienes acusó de responsables de crear una «paranoia de la inflación», en un mundo desarrollado que sigue apostando a «recetas de austeridad», debido a este «mal diagnóstico».

Según manifestó, son los bancos y sectores financieros los que digitan las políticas que se ejecutaron en la previa y durante la crisis, que comenzó en el 2008, y que parece no tener fin.

Stiglitz aclaró que «la inflación no es un asunto en sí mismo. De lo que realmente nos preocupamos es de la consecuencia, y eso que pasa con el empleo, el crecimiento, la distribución del ingreso», dijo luego en conferencia de prensa, ante la insistencia de periodistas que preguntaban su opinión sobre el nivel de inflación de la Argentina.

Stiglitz criticó que la política monetaria reciente aplicada en Europa y Estados Unidos «estuvo focalizada en la inflación, y no se enfocaron en otros aspectos».

«La preocupación que hay por la inflación por las tasas de interés bajas (que fue uno de los remedios de los bancos para proveer rápidamente liquidez al sistema financiero mundial), eso no es un problema, pero la burbuja en el mercado financiero fue un problema, y se focalizaron que era muy pequeño y omitieron focalizarse en algo que era importante, y crearon una paranoia de la inflación, cuando no había justificación», se explayó, cargando las tintas contra el sector financiero.

Para Stiglitz, si algunos países tienen inflación alta, por altos precios de la energía o materias primas, eso es inflación importada; otros países tiene que lidiar con la inflación por sus propias políticas, por lo que se necesitas una diagnóstico detallado preciso, y a veces no es tan fácil determinarlo», apuntó.

El acceso a los mercados internacionales y la inflación, a juicio del economista, son «dos variables intermedias, importantes, pero no de preocupación directa».

«Cuando nos dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos, ya que sólo cuando es muy alta puede afectar el crecimiento de un país», concluyó el Premio Nobel de Economía.

En este sentido, durante la charla brindada este martes junto al ministro de Economía, Hernán Lorenzino -quien disertó sobre la política de desendeudamiento aplicada en los últimos 10 años- Stiglitz elogió la política de retenciones a las exportaciones, y el proceso de desendeudamiento argentino.

«Argentina supo redistribuir beneficios de exportadores y utilizarlos para el bienestar de los más perjudicados por la crisis del 2001», indicó.

Cabe recordar que la Argentina fue criticada en foros internacionales y por la burocracia del FMI por evitar aplicar la política denominada «inflation targeting» de los bancos centrales de los países desarrollados, y en cambio focalizó la política monetaria en pos del crecimiento de la demanda y el empleo.

Incluso Brasil, que venía aplicando este tipo de políticas comenzó a relajar recientemente estos objetivos, para apuntalar su economía, debido a la prolongación de la crisis internacional.

Sobre los bancos, dijo este martes que los mercados financieros «nunca se preocuparon por los pobres, y cuando hacen alguna mención explícita es porque tienen algún objetivo en mente», alertó.

Por último, al igual que el lunes con la Presidenta elogió el mecanismo de reestructuración de la deuda aplicado como solución al problema del endeudamiento, y la salida de la convertibilidad, entre las medidas que le permitieron a la Argentina lograr el mayor crecimiento de manera ininterrumpida de los últimos años.

«La Argentina enfrentó dos problemas difíciles: la reestructuración de la deuda y el ajuste del tipo de cambio, y creo que es un logro que lo hayan manejado de la forma en que lo hicieron, fue un éxito total», destacó.

En tal sentido, subrayó que «el manejo de una reestructuración de deuda no es algo fácil, no tenemos un marco al cual sujetarnos y en Europa los problemas son aún más complejos, pero vale la pena pensar en la experiencia argentina para tomar conciencia», culminó.

Cero honorarios

En un comunicado la Facultad de Ciencias Económicas informó que: «De acuerdo al artículo publicado en el día de hoy (por este martes), en Perfil.com titulado: «Cuánto costó el encuentro de Cristina con el Nobel de Economía», ésta facultad informa que el Profesor Dr. Joseph Stiglitz no ha cobrado honorario alguno para participar de la serie de mesas redondas «Crisis de deuda y su resolución»».

«Tal como ocurrió en las múltiples oportunidades en que el economista nos visitara, no sólo nunca cobró honorarios, sino que además, durante su estadía, dicta clases a alumnos de nuestra Facultad, sin costo alguno» subraya el texto de la casa de estudios.

Fuentes: Télam, Página 12

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