
En comunicación este lunes con el programa de Aire Libre (91.3), Poné la Pava, la secretaria de Hacienda municipal, Verónica Irízar, aclaró que no se presentará al Concejo ningún proyecto de reactualización automática de la Tasa General de Impuestos (TGI), aunque sí dijo que el Municipio está estudiando las experiencias que en ese sentido realizaron otras localidades santafesinas y que antes de comenzar a redactar cualquier propuesta, esperarán a ver el impacto que tenga para la ciudad la reforma tributaria recientemente aprobada y el presupuesto nacional 2013 que ingresó al Congreso el viernes pasado.
“Nuestra mayor preocupación es poder sostener los recursos tributarios del Municipio”, reveló Irízar al hacer notar, al mismo tiempo, que “este proceso inflacionario hace que el nivel de crecimiento de gastos no pueda ser acompañado de la misma manera con los recursos existentes”.
No obstante, insistió en que si bien están estudiando las fórmulas de actualización automática de otras ciudades santafesinas no tienen “ningún proyecto en ese sentido para presentarle al Concejo”.
“Estamos viendo que varios municipios en la provincia han aplicado estos índices de ajustes periódicos”, apuntó la funcionaria y citó como ejemplos a las pioneras Roldán, Villa Constitución y Venado Tuerto, pero también a San Lorenzo, Santo Tomé y Santa Fe capital quienes recientemente implementaron medidas de esta índole.
La idea es acomodar los montos de la TGI al costo de la prestación de los servicios como iluminación, barrido y limpieza. La fórmula en cuestión se compondría entonces con la evolución de estos gastos y la variación salarial de los trabajadores municipales.
Aunque la TGI aumentó un 60 por ciento este enero, para Irízar no es suficiente por cuanto no logra cubrir la mitad de los costos que debería financiar. “Se trata de un problema que viene de arrastre y que se ha profundizado con este proceso inflacionario”, indicó y lamentó que el aumento del inmobiliario urbano provincial no haya sido significativo, siendo que se trata de un impuesto que se coparticipa a los municipios en un cincuenta por ciento. “Teníamos mayores expectativas”, confesó.
En tanto, la intendenta Monica Fein, en declaraciones a Radio 2, descartó que su gobierno quiera modificar los valores del inmobiliario local aunque admitió estar preocupada por “el efecto de la inflación en los recursos». «Simplemente hemos intercambiado información”, concedió.
Por otro lado, la jefa del Palacio de los Leones arremetió contra quienes salieron a criticar el supuesto aumento de la tasa municipal sin antes interiorizarse en el tema: «Sería importante primero conocer un poco más nuestra posición antes que oponerse».
De este modo Fein se refirió a algunos ediles rosarinos que hicieron pública su disconformidad ante la eventualidad de la medida.
El radical Jorge Boasso había expresado que se trata de “una propuesta netamente economicista, más propia del menemismo que de un gobierno socialista”. En tanto que el concejal por el Partido del Progreso Social (PPS), Héctor Cavallero, opinó que una suba automática en la TGI sería “una falta de respeto a la calidad institucional».
Con un tono menos agresivo, el referente de Unión PRO Federal en el Concejo, Alejandro Roselló, sostuvo que sólo se podrían sentarse a tratar el tema “siempre y cuando se garantice que el aumento servirá para paliar las situaciones de extrema necesidad que se vive en algunas zonas”.
«La TGI no es sólo una contraprestación por servicios. Tiene un componente social que hay que estudiar. Y para eso está el Concejo, para evaluar la oportunidad o la conveniencia de aplicar determinados costos en la tasa. No son cosas matemáticas», recordó a su turno, Diego Giuliano por el bloque Encuentro por Rosario.
Fuentes: Rosario 3, La Capital.
