
La presidenta Cristina Kirchner brindó una clase magistral en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, en Boston, durante la noche del jueves. En su exposición abordó –entre otros aspectos– la compleja situación internacional y sobre el final respondió preguntas formuladas por alumnos de esta prestigiosa casa de altos estudios.
«Hay una nueva etapa donde los conflictos no se resolverán desde una misma óptica», afirmó Cristina. «Se hace más hincapié en solucionar los problemas de las bancos antes que solucionar los problemas de la gente», advirtió la mandataria.
Respecto de Europa, insistió en que la eurozona vive «una verdadera crisis de deuda soberana», agudizada por «un fuerte endeudamiento de las familias».
En esa dirección, la jefa de Estado, que este jueves cerró su gira por Estados Unidos, repitió que «a más de cuatro años sin encontrar la luz al final del túnel, una crisis económica comienza a convertirse en un problema político».
«Sentimos que ante la imposibilidad de articular nuevas ideas para enfrentar la situación, los países desarrollados quieren trasladar sus crisis a los países emergentes, sin advertir que somos nosotros quienes podemos reimpulsar la economía porque tenemos un muy bajo nivel de endeudamiento en relación a nuestro PBI», enfatizó.
Asimismo, Cristina recordó que «cuando se habló de década perdida lo fue para América latina, pero no para los que tenían los bonos Brady».
«Un peso jamás podía valer un dólar, y para mantener esta ficción se realizó la política de privatizaciones», dijo al mencionar el caso de Argentina en la década del ’90 y sostuvo que «el milagro argentino no era tal, se hizo a través de un fuerte endeudamiento que implosionó durante el gobierno de la Alianza».
La Presidenta señaló que «somos criticados por los fondos buitres que actúan con un gran lobby sobre el parlamento norteamericano», al explicar cómo fue la reestructuración de la deuda externa argentina, ante estudiantes de la Universidad de Harvard.
«La política fue que el riesgo debía ser asumido por las autoridades argentinas que debían hacerse cargo de la deuda y por parte de quienes fueron tomadores de esos dineros», explicó y volvió a pedir «replanteo» de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Cristina criticó al ex ministro de Economía Domingo Cavallo –doctorado por la Universidad de Harvard– a quien responsabilizó por el incremento exponencial la deuda. En este sentido la Presidenta señaló que Cavallo fue «el mejor alumno del FMI al punto tal que lo invitaba a sus asambleas».
En otro orden, apuntó que cuando el Estado Argentino recuperó «la administración de los fondos de las AFJP, el 65% de las jubilaciones eran pagadas por el Estado Nacional».
«Se habían quedado con la crema del negocio y sólo los jubilados de muy altos ingresos cobraban de las AFJP», afirmó Cristina, al tiempo que destacó que los fondos del sistema ascendían entonces a 98.000 millones de pesos, y hoy llegan a más de 200.000 millones» con la administración estatal.
«Hoy la Argentina tiene la mayor cobertura de toda Latinoamérica en materia previsional, y el 87% de las personas en condiciones de acceder a un beneficio previsional lo tienen», detalló.
Al hacer un análisis internacional, dijo además que «lo que algunos denominaron Primavera Árabe» debe ser observado «con amplia mirada y con el mayor grado de apertura posible» porque «una visión equivocada puede llevarnos a cometer errores» de interpretación.
Seguidamente, criticó a quienes «creyeron que (la primavera árabe) se trataba de un deseo de occidentalización de los países árabes».
La Presidenta aclaró, frente a unas palabras pronunciadas por su presentador en la Universidad, que «pagar deuda con reservas no fue una medida polémica, fue polémica para quienes querían que nos endeudáramos».
En ese sentido, remarcó que «el pago de la deuda generada por el corralito fue pagada por este gobierno que no se ha endeudado».
Al referirse a lo que ocurrió en la crisis una década atrás, describió que «la Argentina de 2001, sin esperanzas», en la que se decía «que se vayan todos como hoy vemos en España o Grecia», se pasó a un país con «un 6,47% del PBI en educación» y «un 7,3% de desocupación».
Sobre el final de su disertación, la jefa de Estado sostuvo que «todavía faltan muchas cosas» por hacer en la Argentina, pero señaló que «hemos mejorado sustancialmente nuestra situación».
A continuación Cristina respondió interrogantes formulados por alumnos de Harvard, que en muchos casos repetían tópicos de la agenda mediática opositora, tales como el incremento de su patrimonio, la supuesta dieta de los seis pesos del Indec o si hay que tenerle más o menos miedo que a Dios.
Un joven argentino, estudiante de la prestigiosa institución, afirmó que se sentía afortunado de poder hablar con la Presidenta, quien le respondió: «Yo hablo con millones de argentinos en los actos a los que voy. Será porque ustedes están en Harvard y no se enteran. Hablo con periodistas en Formosa, Córdoba, a donde vaya. No sé de dónde sacaron esto. Vamos, son chicos inteligentes, tienen nivel académico, pueden no repetir discursos».
Fuente: Télam
