
Alejandra Ironici, no sólo fue pionera en el país en recibir el documento con el nombre que siente en la piel, sino que este lunes también se constituyó en la primera trabajadora trans contratada por el Estado.
Este lunes, el vicegobernador Jorge Henn, a cargo del Ejecutivo provincial debido a que Antonio Bonfatti se encuentra de gira por Nueva York, puso en funciones a Ironici junto con el titular de la cartera de Salud, Miguel Ángel Capiello.
La flamante funcionara concursó y ganó un cargo administrativo en el área de asistencia social dentro del perinatológico del hospital Iturraspe de Santa Fe.
«Desde hace más de cuatro años la provincia está haciendo grandes esfuerzos para asegurar la igualdad de condiciones a toda la colectividad Lesbiana, Gay, Bisexual y Trans (LGBT), fundamentalmente asegurando el derecho al trabajo a todos y todas», ponderó Henn; en tanto que Capiello señaló ese día como “un nuevo paso en la inclusión laboral desde la perspectiva de género” e indició que Ironici es, sobre todas la cosas, “una mujer luchadora que por su capacidad accedió a este trabajo».
En diálogo con el programa de Aire Libre, Poné la Pava (93.1), Alejandra manifestó su alegría por “el reconocimiento al esfuerzo, la lucha, la militancia y al trabajo ganado”, aunque mostró cierto pesar respecto de “algunos comentarios que he visto en los diarios donde se nota que la gente no ha entendido absolutamente nada de lo que queremos realmente implementar políticamente desde el gobierno no solo provincial, sino también nacional, que es el derecho a poder acceder dignamente a un trabajo”.
“He leído comentarios horrorosos”, sostuvo y lamentó que la sociedad, contrario a lo que ella creía, no está cambiando, sino que va “cada vez más para atrás”.
Sin embargo, subrayó que se ha topado con gente con mente abierta y contó que el personal del hospital la ha recibido con los brazos abiertos.
“No es lo mismo estar del otro lado como ciudadana a estar dentro del Estado”, reflexionó Ironici, a la vez que aclaró que su puesto no está destinado únicamente al trabajo hacia la comunidad LGTB, sino a todas las personas que la necesiten, pero que dadas sus características se facilitará “el acceso del colectivo dentro del hospital”.
“El derecho al trabajo no se le puede negar a nadie”, evaluó y expresó que lo fundamental, a partir de ahora, es “seguir trabajando para garantizar y legitimar este derecho real”.
En otro orden de cuestiones, llamó a considerar hasta qué punto no es la sociedad misma culpable de esta desigualdad entre los géneros y denunció la hipocresía de algunas personas: “Por un lado condenamos a las compañeras trans que están paradas en una esquina, pero por otro lado las consumimos”.
“Muchos critican pero no ven la magnitud de esta situación –continuó– Creo que los Estados tienen una deuda pendiente con toda la comunidad trans. Hay miles de compañeras que no pueden entrar a un círculo bancario y comprarse una heladera en cuotas por ejemplo”.
En tal sentido, es que enfatizó lo necesario del apoyo político y celebró la iniciativa del diputado provincial Leandro Busatto de incorporar un cupo que incluya al colectivo LGTB a la instancia pública: “Si no hay un acompañamiento, nuestra lucha no serviría de nada. No podríamos legitimar nada”.
“Todos somos diferentes pero todos tenemos los mismos derechos”, concluyó.
Fuente: Rosario 12.
