Si bien el jueves pasado los artistas del centro cultural autogestionado, Kasa Pirata, habían determinado levantar el acampe de Ovidio Lagos y Mendoza,  tras llevar una denuncia a Tribunales Federales por las amenazas de las que son víctimas por parte de la vigilancia de la casona de la que habían sido oportunamente desalojados, decidieron seguir con la medida de fuerza que ya está disgustando a los vecinos, especialmente a los comerciantes.

Este martes, los manifestantes cortaron totalmente la intersección de Ovidio Lagos y Mendoza por lo cual agentes de Control Urbano se apersonaron al lugar y lograron que los artistas urbanos liberaran, aunque sea media calzada para que los autos pudieran circular.

Por su parte, la Municipalidad elevó una denuncia ante el Juzgado Correccional Nº 4, a cargo de Gonzalo López Quintana, y solicitó el desalojo bajo el entendimiento que existe “una desproporción entre el reclamo y la protesta”.

“Está mal lo que han hecho estos muchachos, pero también los de la casa, porque no hay dueño verdadero. Esto es el poder contra la pobreza”, ponderó Carlos un vecino del barrio que tiene su negocio a media cuadra del conflicto.

“Si bien me afecta, estos pibes no hacen nada”, agregó.

Otros comerciantes de la zona no fueron tan benévolos como Carlos: “No vendemos nada”, dijo un empleado de Sideral, empresa que comercializa elementos de soldadura. “Los clientes no entienden que en la puerta tenemos un piquete, y si no les cumplís se van a otro lado. Hoy hice una sola factura de un cliente que dejó el auto a la vuelta y se llevó la mercadería en carretilla”, indicó.

La tienda de electrodomésticos Novogar y la pinturería Grupo Paraná, son otros de las negocios que se sienten afectados por la manifestación: “Están en su derecho, pero no es la forma de reclamar, porque se jode al resto. Dijeron que iban a cortar de 20 a 6, es decir, por la noche, pero volvieron a cortar. Así la gente quiere huir de este caos”, explicó Javier que trabaja en Novogar.

Es así como los artistas de Kasa Pirata mantienen la medida de fuerza en repudio al desalojo del que fueron objeto el lunes de la semana pasada, so pena de granjearse la enemistad de los vecinos quienes los habían apoyado cuando fueron echados de la casa. La causa está a cargo del juez Héctor Núñez Cartele.

Fuente: La Capital.

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