
Al fuerte repudio oficial que provocó la maniobra del gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, contra la ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, durante el acto que ambos compartieron en la planta de Renault, se sumó este viernes el del titular de Smata, Ricardo Pgnanelli, –que tildó al cordobés de “irresponsable” y “mezquino”– y el de la propia automotriz francesa, molesta por el escándalo y la utilización política del acto.
El secretario general de Smata repudió «la injustificada agresión» contra Giorgi a través de una solicitada publicada este viernes. En ella, Pignanelli advirtió sobre «los irresponsables que, como el gobernador de Córdoba, manipulan de forma espuria problemas genuinos de los trabajadores», en referencia al reclamo sobre el impuesto a las Ganancias que, aprovechando la presencia de la funcionaria nacional, De la Sota le formuló al Gobierno.
«En su afán de alistarse con los enemigos de los intereses de los trabajadores, De la Sota crea escenarios mediáticos para alimentar la boca de los que nunca traen respuesta. Por eso no precisamos de su mediación pero menos de su burda manipulación con aire reaccionario», señaló el líder del gremio de los metalmecánicos.
Además, tras calificarlo de «cobarde», el dirigente gremial acusó al mandatario cordobés de «mezquino y ambicioso que se cruzó de brazos cuando la Fiat llevó la producción de sus autos a Brasil».
Luego, Pignanelli recordó que «cuando expulsaron trabajadores en Renault en el año 2008, así como cuando peligraba la fuente de trabajo de Matricería Austral, quien solucionó ese problema fue el Ministerio de Industria por orden del gobierno actual».
«No nos engañemos, no es agrediendo como se pide el diálogo», lanzó el dirigente, y señaló: «Si hay problemas, es la conducción de Smata la que hace el camino de la solución; no un poderoso que, en lugar de observar los intereses de los trabajadores, mira hacia los medios de comunicación para obtener repercusiones».
Por eso, el dirigente gremial advirtió: «No se dejen manipular por De la Sota, cuya actuación triste y complaciente durante los años de neoliberalismo es la muestra de una trayectoria que no encuadra en el camino de los trabajadores argentinos».
En el cierre de la solicitada, Pignanelli manifestó su solidaridad «con los trabajadores que no esperaban la agresión del gobernador y con la ministra de Industria, que no merecía que una invitación de los trabajadores se convirtiera en un escenario de lanzamiento de un dirigente irresponsable y ambicioso».
Por otra parte, fuentes de Renault informaron que desde Francia hubo ejecutivos que «consultaron qué había motivado tal escándalo» y expresaron que «están molestos con el gobernador y el ministro de Producción provincial, porque habían prometido inversiones en infraestructura que nunca llegaron».
«De la Sota se vende como un hombre de mundo de los negocios, pero estando en Córdoba nos dimos cuenta que es un engaño. Usó nuestra inversión para castigar a la ministra Giorgi, que a nosotros cada vez que puede nos da una mano», consideraron.
Fuente: Télam
