El juez Carlos Vera Barros, titular del Juzgado Federal N° 3 de Rosario, ordenó el procesamiento de Néstor Juan Fernández (quien fuera jefe de la Brigada Operativa Departamental VIII de la D.G.P.C.A) y de Carlos Alfredo Quintana (cabo primero perteneciente a la Comisaría 6ª de Villa Cañás) como partícipes necesarios del delito de comercio de estupefacientes.

Asimismo, ordenó trabar un embargo sobre los bienes de los procesados hasta cubrir la suma de 20.000 pesos.

La resolución judicial conocida este lunes, se da en el marco de la causa “Tognolli, Hugo Damián s/ ley 23.737”, Expte. Nº 282/12A, en la cual estuvo detenido el ex jede de la policía santafesina – actualmente con falta de mérito, aunque sigue siendo parte de la investigación–.

El comisario Néstor Fernández, era el jefe de la comisaría 2ª de Rosario hasta hace un mes. Según la declaración del propio Tognoli, Fernádez aparece como el responsable al que se asignó la clave que se habría utilizado ingresar a una base de datos a través de la cual se presume que se proporcionó información a un presunto narcotraficante, sobre unos vehículos que lo estaban persiguiendo, y que finamlmente resultaron ser de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Para la investigación de la fiscal del caso, Liliana Bettiolo, el presunto narcotraficante Carlos Andrés Ascaini, de la ciudad de Villa cañas, habría solicitado personal de esa seccional que averiguaran en su beneficio de quiénes eran los vehículos que lo perseguían. La averiguación, según la pesquisa, se habría utilizado una clave de la ex Dirección de Drogas Peligrosas, gestionada por Tognoli pero de la cual no era su usuario. En ese entonces el ex jefe de la policía santafesina era el titular de la ex Drogas Peligrosas. La que recae sobre el cabo Carlos Quintana, es que habría sido él quien pidió la información requerida por el marco, desde la seccional de Villa Cañás.

La presentación de parte de Ascaíni de un hábeas corpus en el Juzgado Federal 4 de Rosario donde denunció que lo seguían con dos camionetas es uno de los elementos centrales de la investigación de Betiolo. «Según he podido averiguar en la comisaría de Villa Cañás, me fue informado que son de la PSA, tengo miedo por mi familia y mis vecinos», dijo Ascaíni en su presentación.

Además la fiscal considera que a la secuencia que compromete a Tognoli se suman la comunicación interceptada de Ascaíni con la comisaría de Villa Cañás y el pedido de consulta sobre las patentes de los vehículos que lo seguían, y que se realizó mediante una clave de la «Dirección General de Prevención y Control de Adicciones-Hugo Tognoli».

Fuente: CIJ, La Capital

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