Los concejales Osvaldo Miatello de Encuentro por Rosario – Partido Justicialista y Jorge Boasso de la Unión Cívica Radical expresaron su oposición a que el servicio de recolección de residuos continúe funcionando sin licitación y mediante prórrogas.
«¡Que negocio, no!» Con esta expresión, Boasso culminó su exposición sobre la recolección de residuos. Junto a Miatello, el edil radical dio a conocer su oposición a que continúe el servicio con prórrogas sucesivas como sucede desde principios de 2007.
El concejal justicialista, por su parte, señaló que “el próximo 31 de enero de 2013 se cumplen 6 años desde la finalización del contrato de servicios de higiene urbana y gestión de residuos. Desde ese momento el servicio se ha mantenido en funcionamiento a través de sucesivas prórrogas”.
“El Tribunal de Cuentas sostuvo que este mecanismo se asemeja a una contratación directa y que sólo debe ser utilizado excepcionalmente para evitar el cese del servicio público. Esta excepción se ha extendido casi 6 años”, marcó Miatello.
A su vez, el edil recordó que “el 2 de diciembre del 2010 se aprobó el pliego para la nueva licitación, que aún no finalizó”. Igualmente, rememora que “la última adjudicación data de febrero del 2000” y agregó que “las continuas prórrogas significaron el pago directo a las empresas que prestan el servicio con la concesión vencida de 707.748.062 pesos, sin actualizar, y si le sumamos lo presupuestado para el 2013, el monto asciende a más de mil millones de pesos destinados a una suerte de contratación directa, lo cual, aparte de ser notoriamente irregular, impide a las empresas cualquier tipo de inversión ya que no pueden saber hasta cuando tienen contrato”.
El concejal de Encuentro por Rosario-PJ consignó además que el 11 de junio pasado presentó “un proyecto de decreto para que el Ejecutivo finalice el proceso licitatorio, sin que aún el oficialismo le haya dado curso”.
Finalmente, mencionó que “de acuerdo al presupuesto 2013, los principales acreedores del municipio son las empresas que brindan el servicio. Es decir, Cliba, Lime y Resicom, por un monto de 250.537.692 pesos, en conjunto”.
A su vez, Boasso afirmó que “la Intendencia carece de fundamentos sólidos para justificar casi 5 años de concesión sin licitación y 20 meses de demora en la resolución del proceso licitatorio iniciado en enero del 2011”.
También recordó que en junio pasado la intendenta municipal, Mónica Fein, declaraba que “de ser necesario nos tomaríamos entre uno y dos meses para terminar de definir la licitación del nuevo sistema de recolección de residuos” y acotó el edil radical que “pasaron tres meses y continúa el mal olor en la licitación de la basura”.
Boasso repasó el proceso de recolección de residuos y afirmó que en el año 2000 se aprobó la adjudicación para las empresas Cliba y Lime “la cual llegó a su vencimiento en enero del 2007 y se prorrogó por un año más. A un mes vencido este nuevo plazo se aprobó por decreto N° 30.432 una nueva prórroga por 7 meses o hasta la fecha de inicio de la efectiva prestación del servicio por parte de las nuevas contratistas”.
El edil radical recordó que el decreto “fue aprobado en el Concejo por la mayoría automática socialista, pero obtuvo mi voto negativo” y mencionó que también se opusieron los ex ediles María Eugenia Bielsa, Alfredo Curi, Arturo Gandolla, Miriam Abt y Fernando Rosúa y los concejalses Osvaldo Miatello y Daniela León.
Al narrar aquel proceso indicó también que “en abril del 2008 el Departamento Ejecutivo envía al Concejo el mensaje con el pliego de bases y condiciones. El mismo se aprueba en cinco meses y de forma expeditiva por el Concejo, mediante el decreto N° 31.198, pero en junio del 2009, la licitación se declara desierta, según el decreto N° 1.050. Luego de un año, en julio del 2010, la Intendencia envía otro mensaje con el nuevo pliego, que nuevamente el Concejo trabaja en tiempo y forma, y lo aprueba por decreto N° 34.887, en diciembre del 2010”.
Boasso agregó que “en abril de 2011 se realiza la apertura del primer sobre, pero recién en marzo del 2012, luego de casi un año se conocieron las ofertas económicas con la novedad que entre los tres oferentes que quedaron está la unión transitoria de empresas (UTE) con la firma brasilera Caputo-Vega”.
En otro tramo de su exposición, el radical remarcó que en mayo del 2007 se había aprobado un proyecto que presentara por el que “se exige a la Intendencia enviar los pliegos seis meses antes del vencimiento de la licitación. Sin embargo, el Ejecutivo esperó siempre que se cumplan los vencimientos de las licitaciones antes de enviar los pliegos al Concejo. Esta práctica inadecuada -expresó- no permite contar con los tiempos necesarios para estudiar, y aprobar los mismos, a fin de poder brindar un eficiente servicio a los vecinos. Sin embargo el cuerpo legislativo siempre procedió de manera dinámica”.
Asimismo, rememoró que el Tribunal Municipal de Cuentas en dictamen 305, del 30 de junio del 2008, solicitado por el Concejo a partir de una propuesta de los ex ediles Bielsa y Rosúa y el concejal Boasso manifestó la “irresponsabilidad que tuvo el Ejecutivo de no haber previsto un año antes del vencimiento de la concesión, la remisión del pliego para la nueva licitación, y evitar así las prórrogas indeterminadas
Por último, Boasso afirmó que “esta administración tiene vinculación y relaciones carnales con Cliba y Lime, empresas que además han sido invitadas directamente para ser socios de la Empresa Mixta de Transporte. Son dos empresas a las que el municipio les debe 170 millones de pesos. Y esta administración le permitió presentarse en la actual y última licitación cuando realmente es una inmoralidad. En conclusión: A la Intendencia, a Cliba y a Lime lo único que les conviene es continuar con esta situación irregular y que sigan ellos prestando el servicio. Van a lograr un record, tener durante seis años una concesión irregular sin adjudicación. ¡Que negocio, no!”
