Entrevistado por un canal de TV porteño, el comisario retirado de la policía santafesina y actual abogado, José Luis Giacometti, quien se presenta como «especialista» en temas de seguridad, responsabilizó por la crisis provincial a la «ausencia del Estado», y comparó a la militancia política con el narcotráfico.
En declaraciones al canal América 24, Giacommetti afirmó que el problema que tiene hoy la ciudad de Rosario se debe a que «el espacio que no ocupa el Estado lo ocupa alguien, y ese alguien puede ser una militancia, puede ser un narco, puede ser cualquier persona que pueda aprovechar esa situación, que la aprovecha porque tiene economía para hacerlo».
El ex comisario, nombrado en 2009 por el entonces gobernador Hermes Binner como secretario de Seguridad Pública –aunque nunca llegó a asumir, por la oposición que generó su figura–, reclamó además «mano dura» por parte del Estado para combatir a la delincuencia en las villas de Rosario.
Por otro lado, defendió el accionar de la policía provincial, a la que justificó por los bajos salarios que perciben: «sin desprestigiar ninguna actividad de trabajo, un camionero hoy gana un básico de siete mil pesos, y un policía está en un básico de cuatro mil».
Como ocurre en la Policía Bonaerense, donde ex comisarios exonerados como Mario Naldi o Luis Vicat hoy se presentan como «especialistas» en seguridad y dan entrevistas bajo ese rótulo, el ex comisario Giacometti es abogado y hoy preside la comisión se seguridad del Colegio de Abogados de Rosario y habla con los medios como un «experto» en la materia.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió con la bonaerense, donde por muchos años hubo jefaturas civiles de la fuerza, el control de la policía santafesina continúa en manos de los uniformados, a pesar de los reiterados casos denunciados de connivencia con la delincuencia y el crimen organizado.
Esta falta de conducción por parte del poder político, es lo que en Santa Fe han denominado «giacomettización» de la política de seguridad: «un proceso por el cual en lugar de avanzar con el control político o «civil» (sic) de la institución policial, el gobierno retrocede cediendo espacios políticos a la misma», según el ex secretario de Seguridad Comunitaria Enrique Font.
En en su informe anual de 1998, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) cuestionó al entonces jefe de la Unidad Regional II de la policía de Santa Fe por minimizar un caso de violencia institucional que conmocionó a la provincia: la feroz golpiza que cuatro uniformados le propinaron al joven Cristian Acosta, y luego a sus padres, cuando quisieron defenderlo de la brutalidad policial.
Giacometti dijo aquella vez que “en una pelea siempre alguno resulta golpeado”, lo que años más tarde le valió el repudio de distintos sectores políticos y sociales, cuando el entonces gonernador Binner y su ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, lo eligieron, aunque más no fuera por unas horas, como secretario de Seguridad de la provincia.
Fuente: Télam

