Foto: Manuel Costa.

Mientras siguen los cruces por el tema seguridad, otro adolescente fue asesinado en Rosario y ya se cuentan 19 homicidios en lo que va de enero. La intendenta rechazó el mote de “narcópolis” y dijo que “tenemos poca policía”, y la que hay, “no siempre está a la altura”. Otros referentes de su partido insisten en que toda reproche sobre el tema tiene fines electoralistas.

El socialismo, más preocupado en contestar los dardos que en reconocer la situación, pretende imponer la idea de que todo reproche a sus carencias en materia de seguridad tiene fines electoralistas. La oposición, por su parte, insiste en que toda la responsabilidad del caso le cabe al partido gobernante. En el medio, más de 200 asesinados en un año y 23 días.

“A veces me cuesta entender esto que dijo Miguel (Lifschitz). Lo último que quiero es ensuciar a la ciudad de Rosario, lo que pasa es que vemos un problema y hay que resolverlo”, dijo este jueves el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, al responder las declaraciones del ex intendente de Rosario quien lo acusó de “fogonear una crítica despiadada” contra los gobiernos de la ciudad y la provincia.

Pero la crítica despiadada no es patrimonio absoluto de los referentes de la oposición provincial. A cada crítica, siempre insidiosa a ojos del socialismo, éste responde con igual ponzoña.

Prueba de ello es el cruce de comunicados, uno del PJ santafesino –luego retirado– exhortando al gobierno provincial a reaccionar “de una vez de su letargo” para brindar seguridad y calificando a la ciudad de Rosario de “Narcópolis”.

Otro del PS, acusando a “representantes de esta provincia”, por Ramos, Rossi y demás referentes del peronismo local, “de encabezar una campaña nacional de estigmatización de su provincia y de Rosario, con el único objetivo de posicionarse electoralmente y de dañar la imagen de uno de los candidatos a presidente con mayores chances para 2015”, por Hermes Binner.

En otro tramo de su comunicado, el PS comienza reconociendo que “Rosario ha llamado la atención por una sucesión desgraciada de episodios”, pero añade luego que “durante los mismos días también se publicaron los informes de la Corte Suprema de Justicia conducidos por el prestigioso criminólogo y ministro Eugenio Zafaroni que explica que en el Conurbano bonaerense el 40 por ciento de homicidios son por venganzas y que en la Ciudad de Buenos Aires volvió a trepar el número de homicidios”, señala, como para evidenciar que es un fenómeno nacional no reflejado de forma ecuánime en los medios.

“También en Córdoba –continúa el texto– aumentaron durante el 2012 un 70 por ciento los homicidios, en Mendoza el crecimiento fue del 16 por ciento y en Rosario el 15 por ciento”. Rosario queda, según su visión, como la ciudad en que menos evolucionó la violencia.

Si cabe un parangón, ese sería la capital de la provincia mediterránea, por su semejanza en cuanto a cantidad de habitantes y recursos, y justamente fue la comparación tomada también por la oposición, aunque en sentido contrario.

Este jueves, el diputado nacional del Frente para la Victoria por Santa Fe, Agustín Rossi, fue conciso al referirse a ello. “En Rosario se cometieron, durante 2012, 182 homicidios mientras que en la ciudad de Córdoba, 62”, afirmó Rossi. “Se puede ver que el año pasado se cometieron en Rosario 140 por ciento más de homicidios que en Córdoba”.

Sigue el ping pong

“Trato de entender porque lo mandan a decir esto, pero lo conozco y sé que es un tipo de bien”, continuó Ramos sobre Lifschitz y rescató que el senador “reconozca la situación objetiva y crítica por las que atraviesa la provincia y se traduce en víctimas”.

“Ahora soy culpable yo y (Agustín) Rossi, antes fue la presidenta, después fue el presidente de un club (Guillermo Lorente) porque no se jugó un partido, me parece que hay muchos culpables de todo y acá hay un solo responsable que es el gobierno que la gente votó para que revierta esta situación” dijo el funcionario.

“Los intendentes parece que ahora son oportunistas –añadió Ramos por las quejas del socialismo a las expresiones venidas de los jefes comunales peronistas–, pero me parece que Lifschitz no está siendo sincero. Dice que yo quiero ensuciar la ciudad cuando soy parte y estoy trabajando para que se haga realidad el tren a Buenos Aires”.

El Fein de las vacaciones

Hablando de intendentes, y finalmente de regreso, la mandataria municipal rosarina, Mónica Fein, se zambulló de cabeza en el debate.»Creo que una serie de hechos que se han dado en la ciudad que tienen que ver con la violencia que obligan a sentarnos y profundizar el diálogo político», dijo en alusión al encuentro de este jueves con el Consejo Económico y Social y, luego con los presidentes de todos los bloques del Concejo Municipal.

E inmediatamente, se sacó las ganas contra el comunicado difundido sin querer queriendo por el PJ santafesino: «Creo que el aprovechamiento político de algunos sectores y la estigmatización como narcópolis que hace el Partido Justicialista es una barbaridad en términos políticos que intenta estigmatizar a la ciudad y no resolver el problema».

Pero entre sus declaraciones, se destacó algo que dará aún más tela que cortar: “Tenemos poca policía y en muchos casos una policía que no está a la altura de la circunstancias”.

Tras regresar de sus vacaciones, la jefa comunal del Partido Socialista (PS) sostuvo que ese mismo diagnóstico sobre las fuerzas de seguridad lo trazan “los vecinos” de Rosario y agregó que “en algunos casos compartimos esa visión”.

“Creemos que la reformar policial que nos va a dar la posibilidad de tener una policía propia, que a nosotros nos interesa”, añadió la funcionaria sobe la idea del gobierno santafesino de crear policías metropolitanas en las ciudades de Rosario y Santa Fe.

La mandataria local dijo también que “hay un déficit que la ciudad no puede abarcar sola, pero que estamos haciendo un gran esfuerzo en el tema de la desigualdad social”.

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