Foto: Manuel Costa.

El diputado Agustín Rossi dijo que a cien días del narcoescándalo la provincia vive una situación “aún más grave que al ser detenido el ex jefe de la policía”, hecho que reveló la relación entre fuerzas de seguridad y traficantes.

Rossi le respondió la solicitada en que el ex gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, asegura que hay una campaña azuzada desde el gobierno nacional para desacreditar al socialismo. En ese sentido, el referente kirchnerista dijo que «cada vez que habla un dirigente opositor se dedica a criticarlo o descalificarlo, tiene que poner la energía en otro lado».

«Me preocupa demasiado el discurso de victimización por parte del doctor Binner, de deslindar responsabilidad, porque nos aleja de la solución del problema», afirmó el legislador, y añadió: «Si la excusa es «narcotráfico hay en todos lados», como le he escuchado decir al gobernador (Antonio) Bonfatti, si la solución del problema nunca está hacia adentro de la provincia, lamentablemente nos alejamos de resolver la cuestión».

En declaraciones al programa El informador (LT8), Rossi dijo que «técnicamente la visión que tiene el doctor Binner del narcotráfico es desactualizada, la idea de que la Argentina es un país de tránsito y no de consumo llevaba a pensar de que el esfuerzo de las fuerzas federales tenía que estar puesto en las fronteras y la verdad es que desde hace muchísimo tiempo la Argentina es un país de consumo».

«La situación en Rosario empezó a empeorar en la segunda mitad del mandato del doctor Binner, en 2010 y 2011 empezaron a incrementarse los homicidios dolosos», explicó Rossi. «Cuando se lo advertimos el gobierno provincial nos dijeron que no era preocupante la situación, porque el porcentaje de homicidios en cuestión de robo era menor y que el resto eran ajustes de cuentas y daban una versión naif de la cuestión, decían que eran peleas entre vecinos y familiares», añadió.

«Nosotros decíamos que eran peleas entre bandas que se disputaban territorios en la ciudad de Rosario y que junto con el territorio se disputaban negocios delictivos que tenían que ver con el narcotráfico», detalló el dirigente santafesino.

«Cuando explotó el narcoescándalo de (el ex jefe de Policía Hugo) Tognoli –añadió–, termina por cerrar una mirada que yo reafirmo, que la lectura que hacía el gobierno provincial de los homicidios dolosos estaba inducida por la policía provincial».

Aquella, para Rossi, «era una lectura que convenía al desarrollo del delito narco en la provincia de Santa Fe y en la ciudad de Rosario, y en cuento mayor desarrollo del delito narco mayor recaudación de los sectores de la fuerza policial que tienen connivencia con ese delito», indicó.

«Hasta ahora –continuó el legislador– no veo que haya por parte del gobierno provincial políticas públicas que a uno le permitan tener expectativas de que el problema se va a resolver».

«Se volvieron a equivocar cuando creyeron que el caso Tognoli era una operación política que buscaba desestabilizarlos o victimizarlos o perturbarlos porque a cien días del caso Tognoli tenemos este enero, que es de tanta gravedad que demuestra que la situación que tenemos en la provincia es altamente gravosa, que necesita de decisiones polítcas trascendentes», remató Rossi.

Una de vampiros

Hermes Binner, decidido a surfear por el bravo mar de la polémica, se ocupó estos últimos días de exponerse en los medios para encabezar una suerte de campaña de desagravio a la gestión socialista, la suya y la de Bonfatti, y –de paso–, emprender otra de desprestigio contra el Gobierno nacional, al que acusa, entre demás atropellos, de «chuparle la sangre a Santa Fe».

En una solicitada publicada este domingo en la prensa escrita, Binner enumeró una treintena de motivos por los que él considera que “el modelo Santa Fe molesta”.

La variopinta lista de presuntos logros de gestión, como “el 82 por ciento móvil para los jubilados provinciales”, la titularización de “más de 12.500 docentes”, la implementación de la Boleta Única, entre otros, son –a juicio del socialsta– el verdadero trasfondo de las denuncias y las críticas que llueven desde sectores sociales y políticos –que valga aclarar, no se restringen meramente al arco opositor–, preocupados por la tenebrosa escalada de violencia que azota la región desde mediados de la primera administración socialista a esta parte.

Lejos de hacerse cargo, Binner insistió este lunes en que la responsabilidad de todo es de la Nación, que margina a la provincia “a pesar de que es la que más está aportando al gobierno nacional”, que éste pretende resolver su déficit fiscal “chupándole la sangre a Santa Fe”, estado que a diferencia del nacional, “no tiene corrupción y hace obras”.

Según el ex gobernador y ex intendente rosarino, no le cabe responsabilidad alguna a él, ni a la Provincia, porque el narcotráfico «es un hecho federal, un delito federal”.

De acuerdo a lo dicho en sus varias presentaciones ante micrófono de estos últimos días, para Binner, sus camaradas en gobierno están de manos atadas porque “en la inteligencia nuestra –asegura– no está la información que tiene Nación sobre las rutas del narcotráfico y quiénes son los responsables».

En definitiva, para el ex gobernador su “modelo Santa Fe molesta” porque los santafesinos defienden un pensar y un decir diferente al del gobierno nacional. Por ninguna otra cosa.

Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Redacción Rosario
Más en Región
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …