
El municipio de Rosario anunció la creación para antes de fin de año de una «policía de proximidad» comunitaria con el fin de estrechar vínculos entre la fuerza de seguridad y los vecinos, medida que fue considerada por la oposición kirchnerista como destinada «a generar impacto mediático sin un plan concreto de lucha contra la inseguridad».
La intendenta socialista Mónica Fein, anunció que el Ministerio de Seguridad provincial tiene previsto realizar una prueba piloto en Rosario con la puesta en marcha de una policía de proximidad. Explicó que se trata de personal policial que no realizará tareas administrativas ni dependerá de una comisaría, sino que buscará vincularse con «instituciones con las cuales dialogar y trabajar».
Sin brindar mayores precisiones, añadió en declaraciones radiales que se tratará de una policía que no tendrá que «cuidar presos» sino que prestará su servicio «en la calle».
En ese sentido, el secretario de Gobierno local, Fernando Asegurado, dijo este viernes que «serán policías que no tendrían que realizar ninguna tarea administrativa ni de vínculo con las comisarías, sino que estarían caminando y tomando contacto con los vecinos y comerciantes de un barrio de la ciudad».
Para los concejales rosarinos del Frente para la Victoria(FpV) Norma López y Roberto Sukerman, el anuncio del municipio local solo trata «de generar impacto mediático sin un plan concreto en la lucha contra la inseguridad». «No hay proyecto plasmado formalmente, no hay discusión en el Concejo Municipal y tampoco una clara política hacia el tema», dijo Sukerman.
El edil añadió: «Hemos mantenido sendas reuniones con la intendenta, con el gobernador (Antonio Bonfatti) y con miembros de sus gabinetes acercándoles propuestas, proyectos y soluciones, pero al parecer solo les interesa el efecto mediático».
Por su parte, López sostuvo que «la intendencia, sin la discusión que amerita el tema ni la profundización que exige la ciudadanía en la problemática, anuncia una policía comunal de prevención del delito, dedicada a actuar en conflictos intrafamiliares y delitos comunes y en este sentido nos preguntamos si para eso no estaba la Guardia Urbana Municipal (GUM) que actualmente está desguazada».
Asimismo el concejal radical, Jorge Boasso señaló que “Rosario necesita es una policía buena en todo sentido, toda la policía tiene que ser de proximidad, que sea eficiente, que cumpla su función, que prevenga el delito, que haga investigación y reprenda en última instancia ante la situación de delito. Me parece que es un título, fuegos de artificios en un año electoral”.
A partir del anuncio que realizó la intendenta, el periodista Carlos Del Frade también se sumó a los repudios. En su cuenta de Facebook, el también dirigente de Proyecto Sur sostuvo que «la actual policía está bien próxima de la gente, el problema, en muchos casos, es la forma corrupta de esa cercanía», dijo.
Además se refirió a la cuestión de las «zonas más afectadas», donde aparentemente circularía esta fuerza: » Es ver las consecuencias y, una vez más, dejar impunes a los que invierten en comprar kilogramos de cocaína para después cortarlos. Los inversores y los lavadores de dinero están en el centro y en los barrios enriquecidos. Allí están los verdaderos productores del dolor. ¿Qué policía de proximidad habrá para ellos?», deslizó el periodista.
La policía de proximidad o comunitaria estará bajo la órbita del área de Seguridad de la provincia con plena participación del municipio, tanto en la selección como en el control de sus acciones. Sus integrantes no estarán en las comisarías sino en dependencias propias y, por supuesto, no tendrán presos a cargo. Además de la selección del personal, el Ejecutivo deberá elegir dos zonas para inaugurar la experiencia.
Se trata de una propuesta del ex intendente Miguel Lifschitz que se remonta a 2009, y que volvió a plantearse en el marco del Consejo de Seguridad provincial que se realizó el jueves pasado en Gobernación. Sin plazos de concreción ni detalles de cómo se pondrá en marcha, cantidad de integrantes y funciones específicas, la intendenta Mónica Fein aseguró que, al menos durante 2013, se concretará.
