
Norma Acosta, la pareja del primero de los tres muertos tras los incidentes ocurridos el viernes en la Alcaidía de la Jefatura de Policía de Rosario, ratificó en la Justicia sus acusaciones contra el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González y el empresario remisero Oralndo Pollo Bassi, a quienes apuntó como los responsables del crimen de su esposo, Miguel Ángel el Japo Zaboldi.
Luego de presentarse la mañana de este lunes en los tribunales provinciales, el abogado de Acosta, Nazareno Bravo, precisó que la mujer de Zaboldi ratificó sus dichos ante la jueza María Luisa Pérez Vara.
Al salir de la audiencia judicial, Bravo indicó que Acosta «ratificó todo lo dicho al momento de conocer la muerte de su marido” y remarcó: “Para ella los autores intelectuales del hecho son González y Bassi».
«Sólo hay indicios que ella está investigando. Acercamos pruebas, los elementos que presentó son un teléfono celular y algunos escritos», indicó Bravo, quien aseguró que para él y su clienta se trató de “un homicidio doblemente calificado, ni siquiera es un incendio seguido de muerte». «La señora Acosta dice que tuvo noticias de que la zona del pabellón se liberó para que ocurra esto», agregó el abogado.
Según el abogado de Acosta, en el velatorio de Zaboldi «los familiares y la misma madre constataron durante el velatorio que el cuerpo tenía hematomas en la cabeza, el rostro estaba cortado, tenía varios golpes en todo el cuerpo”. “Uno puede pensar en la desesperación por escapar del fuego pero hay golpes puntuales que llaman la atención», analizó Bravo.
El abogado de Acosta no descartó pedir la recusación de la jueza Pérez Vara. «Es algo que estamos manejando con mi clienta, es una posibilidad», afirmó, y aclaró que no es por nada personal sino para que se unifique la causa con la del juez de Instrucción Juan Carlos Vienna, que lleva adelante la investigación por la droga incautada en una chacra de Alvear en los primeros días de este mes.
Los dichos de Acosta
Desde el mismo momento en que recibió la noticia de que el primero de los tres muertos en la Alcaldía era su marido, Norma Acosta apuntó que lo que ocurrió fue un homicidio “por encargo de Bassi y González”.
«Pedro González lo quería muerto a mi marido –manifestó Acosta–. Esto fue un crimen mafioso. Esta semana (por la que pasó) se lo dije a la fiscal Lucía Aráoz (quien actúa en la causa por el hallazgo de 19 kilos de drogas en una chacra de Alvear en donde había sido detenido Sibaldi). Le dije que lo iban a matar, pero no me escuchó».
En otra de sus declaraciones, la esposa de Zaboldi recordó: «Fíjense lo que dijo González hace un tiempo: «Hay que matar a todos los que roban». Y fíjense lo que pasó esta semana en Gálvez, donde hubo tres asesinatos y al menos tres heridos graves. El (por Pedro González) lo mandó a matar a Fabio el Negro López (el martes) que era un militante social y amigo de mi marido. Yo sabía que lo iban a matar. Pregúntenle a la policía con quién arregló la muerte de mi marido».
El mismo viernes, frente a la Alcadía de la jefatura, Acosta indicó que la muerte fue por encargo y a cambio de dinero: «Hoy bajó gente (personas con mucho poder) con la plata para que lo maten. El tenía problemas con los Bassi y con González. Pero el por qué de eso se lo voy a contar a la jueza y al ministro de Seguridad en persona. González es de mi mismo espacio político y la gente que está conmigo en política me soltó la mano. Una vez que entierre a mi marido les doy mi palabra de que voy a contar por qué mandaron a matar al padre de mis hijos».
Frente a los tribunales provinciales, Acosta aclaró que el operativo en una chacra de Alvear, en el que su esposo fue detenido junto a otras seis personas con grandes cantidades de drogas, “fue armado” y deslizó que el objetivo fue atacar al espacio político dentro del peronismo que ella pertenece. “Yo iba a encabezar una lista a concejales en (Villa Gobernador) Gálvez”, precisó la mujer.
Por su parte el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González, dijo este sábado que conocía a Zaboldi pero negó las imputaciones de Acosta. “El pibe que murió era muy pero muy amigo. Tal es así que la semana que viene iba a empezar a trabajar en la Municipalidad. Lo ayudé un montón de veces”, aseguró González, y contó que “hace tres o cuatro días” estuvo junto a Zaboldi comiendo junto a la hinchada de Coronel Aguirre. “Están las fotos en el Facebook, donde el pibe estuvo comiendo conmigo. Hicimos un arroz con los jugadores de Coronel Aguirre y estábamos los dos”.
Este lunes, en una entrevista brindada a Canal 5 de Rosario, Acosta dijo que Zaboldi “nunca fue amigo de González, ni fuimos aliados políticos de él” y que “todo lo que le pusieron en la quinta de Alvear fue para fraguar el allanamiento”. “Fue todo puesto pro un sector de la cana que juega para el gordo González”, expresó.
Que te defienda Varela
Orlando Pollo Bassi, uno de los acusados por Acosta, habló a través de su abogado Carlos Varela –reconocido por tomar resonantes casos de barrabravas y presuntos narcos–, quien aseguró que su cliente “no es amigo” del intendente de Villa Gobernador Gálvez Pedro Gónzalez y que nada tiene que ver con el asesinato de Zaboldi. Atribuyó sus dichos al “dolor de la noticia de la muerte del padre de sus hijos”.
En diálogo con Alberto Lotuf en Radio 2, Varela rechazó los dichos de Acosta cuando señaló a su cliente como “el niño mimado del gordo González” y como uno de los presuntos autores intelectuales de lo que consideró el “asesinato” su esposo.
Acosta “tendrá que acreditar sus acusaciones”, afirmó Varela, que además relató que Bassi maneja una remisería pero que nunca ofició de chófer al de González.
Para el abogado de Bassi es probable que el que conozca a González “sea su padre”, ya que con su cliente lo separaría una “amplia diferencia de edad, Bassi tiene 25 años y González 66”.
Según publica el portal Rosario3.com, el letrado admitió que su cliente posee antecedentes penales pero sin condenas y por cuestiones “menores”, relacionadas “a la época en la que pertenecía a la barrabrava de Newell’s, cuando era la mano derecha de su actual líder, Diego El Panadero Ochoa”.
Varela pidió que se “valore” la actitud del intendente villagalvense quien había revelado que mantenía una relación de amistad con Zaboldi. “Muchos otros políticos en la misma situación no lo hubieran hecho”, apuntó. No obstante, Acosta desmintió hoy este dato y tildó a González de “siniestro”.
En línea con las declaraciones de Acosta, fuentes oficiales afirmaron que el origen del siniestro fue “una pelea” entre los internos que habría sido inducida “desde afuera” del penal con el fin concretar un crimen por encargo, y que el incendio de los colchones habría tenido por objetivo “impedir la llegada de los guardiacárceles”.
Fuentes cercanas a la investigación consultadas por Redacción Rosario vincularon Zaboldi y a otro de los fallecidos, Guillermo Benavente, con presuntos grupos narcos que estarían disputando la comercialización de estupefacientes en la zona sur de Rosario y Villa Gobernador Gálvez con el mencionado Pollo Bassi.
Responsabilidades provinciales
Desde la Coordinadora de Trabajo Carcelario apuntaron “las responsabilidades que les cabe al ejecutivo santafesino” por los hecho ocurridos.
Para la organización, entre otras observaciones, la provincia es responsable de se hayan dado las condiciones para que se produzca un hecho de esas características, tanto por que había colchones que no eran los permitidos (deben ser ignífugos), como por la cantidad de detenidos alojados en un mismo lugar, que además no tiene al personal capacitado, ya que los guardias son policías y no del servicio penitenciario.
