
En lo que a prima facie se considera una secuela más de la serie de ataques y represalias por el homicidio del líder de la banda de Los Monos, Claudio Pájaro Cantero, dos personas fueron acribilladas en barrio Acíndar. La Justicia conformó un equipo especial de fiscales para unificar la investigación de las cuatro muertes.
En la tarde del martes último, una pick up Nissan en la que viajaban seis personas (dos de ellas niños) fue atacada a balazos en la zona sur de Rosario desde una moto. Según testigos, fueron más de treinta detonaciones de armas de fuego las que acabaron con la vida de Marcelo Alomar, 34 años, y Nahuel César. Otras dos personas, una mujer de 39 años y su marido, de 38, resultaron heridas.
La madre de Alomar, Carmen Cavallaro, apuntó, en declaraciones al suplemento local del diario Página 12, contra «los Bassi», mientras que el padre de la víctima, contra “los Cantero».
«El Pollo Bassi mató a Cantero, al chico de la Alcaidía y a mi hijo», ratificó Cavallaro a Rosario 12 horas más tarde. Se trata de la misma persona a la que imputó como homicida y narco Norma Acosta, la mujer del Japo Saboldi, quien resultó muerto en el incendio intencional de la Alcaidía de Policía.
«Fueron los Bassi que quieren todo el territorio y quieren quedarse con todo. Pero yo te voy a matar con mis propias manos, Pollo. Ya te lo avisé», prometió la mujer ante los medios de prensa.
Quien también prometió tomar cartas en el asunto por la muerte de Marcelo Alomar fue su progenitor, aunque su blanco sería otro: “La muerte de mi hijo viene del que le mataron el hijo (en referencia al Pájaro Cantero). Ahora voy a hacer justicia con mis propias manos. Yo los voy a buscar, aunque te de tengan plata y drogas. Ya sé dónde viven, sé dónde encontrarlos”, aseveró.
«Mi hijo no tiene nada que ver, le llevaron un auto a arreglar, con dos criaturas y la mujer, y mi hijo lo trajo al Colorado (Nahuel César) a su casa. Y ahora está mi hijo tirado en el suelo. Trabajaba todo el día, estaba pagando esa chata en cuotas», dijo el hombre, con un hipótesis completamente opuesta a la de su esposa.
«Ni bien entierre mi hijo, voy a ir a hablar con el juez», aseguró, al tiempo que advirtió que «si la policía no para esto van a matar a mucha gente inocente».
La madrugada del domingo, el sindicado como líder de la banda de Los Monos, Claudio El Pájaro Cantero, recibió seis balazos en la puerta del boliche Disco Infinity Night, ubicado en Colectora al 1600, de Villa Gobernador Gálvez. Al mediodía del día siguiente, Diego Omar Demarre, que figuraba como propietario de esa discoteca, fue ejecutado de cinco tiros cuando regresaba en su camioneta del juzgado que investiga el homicidio de Cantero. A esto, le siguieron los crímenes de este martes.
Para constatar el vínculo, a todas luces obvio, entre estas muertes, la Justicia rosarina decidió unificar la investigación. Para ello, el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini armó un equipo especial constituido por el fiscal Nº8 Enrique Paz, la fiscal Nº9 Cristina Herrera y Marcelo Vienna, a cargo de la Unidad de Investigaciones de Causas con Imputados no Individualizados.
A su vez, con el fin de «optimizar los recursos y aunar criterios con la policía», Camporini solicitó al jefe de la Unidad Regional II, comisario Raúl Ardiles, la conformación de un equipo de investigación especial que estará a cargo del comisario inspector Marcelo Marcos.
En declaraciones de este miércoles a LT8, Camporini afirmó que el doble homicidio “presenta una clara e inequívoca relación” con las muertes de Cantero y Demarre.
Fuentes: Rosario 12, La Capital
