Tras la sesión de este jueves del Concejo Municipal, en la que quedó firme el veto de la intendenta al proyecto de indemnización para los barrios inundados, el edil Roberto Sukerman criticó la actitud “perversa y cobarde” del oficialismo.

Tras la sesión de este jueves del Concejo Municipal, en la que quedó firme e veto de la intendenta al proyecto de indemnización para los barrios inundados, el edil del Frente para la Victoria, Roberto Sukerman, criticó este viernes la actitud “perversa y cobarde” del oficialismo.

Sukerman cruzó duro al oficialismo local, y señaló que la intendencia decidió no hacerse cargo de los afectados en un primer momento y menospreció el reclamo de los ediles en un segundo con el argumento de que los concejales opositores defendían a los vecinos de Fisherton. “Defendimos a todos y tampoco se puede estigmatizar este barrio como si allí fueran todos ricos: hay personas de distintos estratos sociales y algunas con serios problemas”, indicó Sukerman en una entrevista con Radio 2.

El concejal sostuvo que el municipio “cuenta con los recursos suficientes para tender una línea de ayuda a los afectados” y evaluó que “eximirlos unos meses de los impuestos no va a traer un problema fiscal a Rosario”.

El edil agregó además que en el proyecto fueron “muy cuidadosos de no meterse en el bolsillo de la intendenta”, y no señalaron de dónde sacar los recursos, aunque remarcó que “con un presupuesto de más de tres mil millones de pesos, el dinero está”.

La sesión

Con una barra copada por vecinos que fueron afectados por las inundaciones que se produjeron en diciembre del 2012, el cuerpo –tal como había acordado en la comisión de Labor Parlamentaria– abordó este jueves el veto del Departamento Ejecutivo a las diversas normas que habían sido aprobadas en la sesión extraordinaria del pasado 17 de abril.

En aquella ocasión los 13 ediles que participaron de las deliberaciones habían aprobado entre otros aspectos la eximición del pago de la tasa general de inmuebles, el resarcimiento a través de subsidios a quienes resultaron afectados por las inundaciones del 19 y 20 de diciembre, la creación de un fondo de emergencia para subsidios para inundaciones y el pedido para que desde se aceleren las obras del Aliviador N° 3, rama Grandoli y la ejecución del Aliviador N° 3, rama Sorrento.

Luego de casi dos horas de debate y al momento de la votación por el rechazo al veto se registraron 12 votos; mientras que por su aceptación fueron 7 votos, con lo que el veto quedó firme dado que para rechazarlo se requerían de 15 voluntades.

Votaron por la aceptación del veto los bloques Socialista; Unión Cívica Radical (UCR); Coalición Cívica-ARI y Convicción Radical “Arturo Illia”; mientras que por el rechazo lo hicieron los ediles de las bancadas Radical, Unión Pro Federal, del Partido del Progreso Social (PPS), Frente para la Victoria (FPV), Encuentro por Rosario y Partido Socialista Auténtico (PSA)-Proyecto Sur.

Cabe precisar que previo a la votación el presidente del cuerpo, Miguel Zamarini, aclaró que habían solicitado autorización para retirarse, porque debían participar de una actividad los ediles del Partido Demócrata Progresista (PDP).

Un largo debate

En una primera parte el debate se centró respecto si debía o no considerarse sobre tablas, tratamiento que posteriormente se aprobó de manera unánime.

Con relación al tema el edil Jorge Boasso, del bloque Radical, sostuvo que no debía abordarse sobre tablas. Apuntó que “si por ley pide un número –de ediles para su rechazo– no puede ser agravado por una norma exigida para el tratamiento sobre tablas”.

Sukerman, indicó que si bien compartía lo expresado por Boasso, en relación al tratamiento sobre tablas, se mostró de acuerdo en abrir el debate en tal instancia.

En tanto Alberto Cortés, del Partido Socialista Auténtico (PSA)-Proyecto Sur, recordó que en el caso del tratamiento de los vetos del Ejecutivo “siempre se han hecho por resolución denegatoria”.

Tras votarse de manera unánime considerar el tema abrió el debate la concejala María Eugenia Schmuck, del bloque Radical, quien al anticipar el rechazo al veto, consignó que en la sesión de abril pasado el Concejo “aprobó una batería de herramientas para los afectados por las inundaciones”. También recordó las diversas reuniones mantenidas con los vecinos y precisó que en tales ocasiones no concurrió la intendenta municipal, para sostener que “no ha debatido ni dialogado con ninguno de los vecinos”.

Schmuck precisó que fueron 12 los barrios afectados por el fenómeno hídrico y 1.000 las familias que sufrieron las consecuencias para destacar que “se ha estigmatizado a un barrio, Fisherton, al que pertenezco, cuando también otros 11 barrios fueron afectados”.

Destacó que los mismos vecinos realizaron un relevamiento respecto a las pérdidas, para mencionar que a 6 meses no se ha efectuado una tarea en tal sentido desde el Ejecutivo.

En el mismo sentido indicó que hubo quienes tuvieron desde 60 centímetros a un metro y medio de agua en sus domicilios y que al presente no han podido recuperar “una cama donde dormir, un sillón donde sentarse o una mesa donde comer”.

Igualmente planteó el fenómeno de las grandes lluvias que “ya no ocurren cada 50 ó 100 años” y aludió a la “responsabilidad del municipio por la falta de mantenimiento, la limpieza de los desagues”.

En otro tramo de su intervención dijo que “la intendenta veta pero no dice qué piensa hacer frente a esta situación”.

Por su parte el edil Rodrigo López Molina, de Unión Pro Federal, tras compartir los argumentos esgrimidos por la edila Schmuck, se refirió a los aspectos legales del veto para fundamentar el rechazo al mismo.

Indicó previamente que “algunos se llenan la boca defendiendo el estado presente pero a la hora de intervenir tenemos un estado cobarde que huye. Un estado entrometido, donde no lo llaman y no presente cuando lo necesitan”.

Consideró necesario discutir el rol del estado ante catástrofes y sobre el tema jurídico apuntó que el decreto del Ejecutivo realiza una “interpretación arbitraria y sesgada”.

De igual modo sostuvo que los ediles habían sido “muy prolijos” en la sesión del 17 de abril, respecto a la declaración de en comisión y a la finalización de tal situación.

Al mencionar otro párrafo del dictamen del Ejecutivo sostuvo que “denaturaliza” el principio de resguardo de las minorías, dado que “con ese criterio estaríamos hablando de dictadura de las minorías, 11 son más que 13”.

En relación al tema de los secretarios del cuerpo, sostuvo que “si puede reemplazarse el presidente de manera análoga con los secretarios”.

Más adelante consideró que “todos los argumentos están equivocados” y mencionó que “liberar el pago de la tasa general de inmuebles no exige esfuerzo exagerado”.

En tanto el concejal Diego Giuliano, de Encuentro por Rosario, tras expresar el total rechazo al veto, sostuvo que la sesión del 17 de abril se realizó con el correspondiente quorum y que en aquella ocasión se abordó la situación “ante la falta de respuesta del Departameno Ejecutivo”.

“Este veto es completamente ilegal, porque viola la ley orgánica de municipalidades. Es ilegal porque cuestiona el funcionamiento interno”, fundamentó Giuliano.

Recordó más adelante que de acuerdo al inciso 12 del artículo 39 de la ley orgánica de municipalidades “no son susceptibles de veto las determinaciones que hacen al reglamento interno”.

Por otra parte mencionó que “en tres páginas no habla de las inundaciones” para plantear que “a este veto tenemos que rechazarlo de plano.

A su turno la edila Norma López, del FPV, aludió a la “labil felicidad por cumplir la palabra” en aquel momento al votarse la serie de disposiciones con relación a los afectados por las inundaciones, pero puntualizó que esa “labil felicidad” ahora estaba “oscurecida” ante el veto.

Consideró que desde el Ejecutivo “se niega la realidad” y mencionó que desde el cuerpo se había escuchado y atendido a los afectados.

Insistió en el rechazo al veto y remarcó la necesidad de debatir para generar consensos, dado que contrariamente hace “al desgaste de los vecinos”.

En su intervención la concejala Laura Bertotto de Weskamp, de Unión Pro Federal, comparó la situación al día de hoy de la zona de la colectora de la avenida de Circunvalación, en el área que se inundó con la de diciembre pasado.

Mencionó que hoy el sector estaba limpio, no había tarimas ni vehículos abandonados, ni tampoco basura y el césped estaba cortado y “hasta una garza hizo del lugar su hábitat”.

Consignó que en diciembre “había 1,80 metros de agua, las tarimas que flotaban fueron a parar a los desagues que ya estaban tapados”, entre otros aspectos que contribuyeron para inundar un área que “nunca se había inundado”.

El edil Alberto Cortés, del PSA-Proyecto Sur, por su parte aludió a la realización de una sesión especial en la gestión como intendente de Hermes Binner, “para aumentar el boleto” y sostuvo que en ese caso no hubo cuestionamientos.

Mencionó reclamos que había realizado, por ejemplo para que se limpiaran sectores en la desembocadura del arroyo Saladillo y como ello no se realizó y luego las tareas fueron más costosas que si se hubiera efectuado lo que se había pedido.

Expresó asimismo que “no cabe ninguna duda que es responsabilidad del municipio” respecto a la falta de limpieza en las zonas inundadas y sostuvo el rechazo al veto.

Desde el Partido del Progreso Social, el edil Héctor Cavallero, indicó que dado que no estaban en período de sesiones el pasado 17 de diciembre le remitió una nota a la intendenta municipal, Mónica Fein en la que advertía sobre la situación en los conductos pluviales a consecuencia de la basura y sobre la posibilidad alertada desde el Servicio Meteorológico que se produjeran lluvias. Marcó que la carta llegó a manos de la intendenta, pero indicó que no se efectuaron tarea como las requeridas para enumerar luego diversos lugares afectados por el agua que “inundaron 16 barrios”.

“Yo puedo vetar, pero no puedo no mandar ninguna alternativa”, indicó respecto a la decisión de la intendenta.

Mencionó que en su momento desde su bancada habían advertido que el “fondo para emergencias era de 50.000 pesos” y un monto similar para imprevistos, y destacó que ello fue uno de los motivos para expresar el rechazo al presupuesto del corriente año.

Indicó que “con la votación de hoy se agota la vía administrativa” para indicar que “van a reclamar por vía judicial y que si se termina reclamando habrá una catarata de juicios, que los va a pagar Juan Pueblo”.

El concejal Sukerman, del FPV, expresó su orgullo por haber votado las diversas normas que se aprobaron en abril pasado y expresó la contradicción entre la actitud del ex gobernador Hermes Binner, cuando ordena sacar las vallas de la Casa Gris “para visibilizar a los inundados” de Santa Fe, en el 2003 y la decisión del Departamento Ejecutivo.

Enfatizó asimismo en la necesidad de “dar respuestas a los inundados de todos los barrios” y reclamó que no se estigmatizara a los vecinos de Fisherton.

Aludió asimismo a los ediles que viven en dicho barrio y sostuvo que concurrieron a las asambleas como vecinos, que recién posteriormente y a pedido de los habitantes de la zona concurrieron otros concejales.

Puntualizó que “cada vez se degrada más este Concejo y la calidad institucional de esta ciudad” para reiterar el rechazo al veto.

El edil Gonzalo del Cerro, de Convicción Radical “Arturo Illia” fundamentó su apoyo al veto, y admitió la necesidad de atender a los afectados, para plantear que en tal sentido deberían intervenir otros estamentos estatales, por la magnitud de los reclamos.

También el titular del bloque Socialista, Manuel Sciutto, comenzó a plantear la posición de su sector en coincidencia con el veto del Ejecutivo, pero al ser interrumpido reiteradamente desde la barra, pidió el pase a votación, aunque indicó que no tenía inconvenientes en dialogar con los vecinos que se encontraban en las gradas del Concejo.

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