El juez correccional 9 de Rosario imputó al jefe de la barrabrava de Newell’s Old Boys, Diego Panadero Ochoa, como autor intelectual de dos homicidios.
El juez Javier Beltramone le adjudica ser el instigador bajo promesa remuneratoria de los crímenes del ex jefe de la barrabrava leprosa durante la presidencia de Eduardo López, Roberto Pimpi Camino, también de otro integrante de ese grupo, Maximiliano Quemadito Rodríguez, y de otros dos casos en grado de tentativa. Razón por la cual el magistrado dispuso que siga detenido.
Tras tomarle declaración este viernes, el juez también imputó a Ochoa por la presunta autoría intelectual de las tentativas de homicidio del propio Rodríguez, baleado nueve días antes de su asesinato, y de otro integrante de la barrabrava, Matías Pera, explicó este viernes Beltramone.
Ochoa fue detenido el martes pasado en su domicilio de Pueyrredón al 3700 de Rosario, durante un allanamiento en el que se secuestraron dos armas y dinero en efectivo.
El juez Beltramone investiga el homicidio del Quemadito Rodríguez, ocurrido el cinco de febrero pasado en la céntrica esquina de avenida Pellegrini y Corrientes de Rosario.
De acuerdo a la investigación, ese día, mientras Rodríguez caminaba ayudado por muletas junto a su novia Sofía Laffatigue, dos personas se le pusieron a la par y una le disparó en la cabeza.
Nueve días antes había sido baleado por desconocidos en la puerta de la casa de su novia, por lo que se movilizaba con muletas.
Por el crimen del Quemadito, el juez Beltramone procesó en mayo pasado a Héctor David Rodríguez, alias Porteño, y a Federico Acosta, conocido como Chuno.
“Estamos en la búsqueda de dos personas más”, dijo este viernes el magistrado durante una conferencia de prensa en los tribunales locales.
A la vez, explicó que la causa por el crimen del Quemadito Rodríguez “tiene ocho cuerpos de investigación, que me permiten imputar (a Ochoa) con el grado de sospecha como autor intelectual” de ese homicidio.
Lo mismo hizo para el caso del crimen de Pimpi Camino, anterior jefe de la barrabrava de Newell’s, asesinado de cinco balazos en la madrugada del 19 de marzo de 2010.
Por ese homicidio, el 2 de diciembre de 2012 un tribunal oral condenó a diecisiete años de prisión a René Ungaro como autor material y a once años a Carlos Betito Godoy en calidad de partícipe necesario, mientras que fue absuelto un tercer acusado, Emanuel Suárez.
Ahora, el juez Beltramone imputó al Panadero Ochoa como instigador de ese homicidio y del de Rodríguez, y de las tentativas de asesinato del propio Rodríguez y de Matías Pera, otro integrante de una facción de la barrabrava leprosa.
El cuatro de septiembre de 2010, Rodríguez y Pera fueron filmados por las cámaras de seguridad del club cuando “bajaron a piñas” a Ochoa de la tribuna y lo dejaron en calzoncillos, en una disputa interna por la conducción de la barra.
Según el juez Beltramone, “hay un hilo conductor que tiene que ver con ordenar ejecuciones de personas que tienen el deseo de volver a las mal llamadas barrabravas, a mi criterio son simples bandas de delincuentes, que bajo un supuesto amor a una camiseta se conforman en bandas criminales que tienen negocios detrás”.
Fuente: Télam
