Seis policías del Comando Radioeléctrico de Rosario fueron condenados a cuatro años y medio de prisión por robarle más de 50 mil pesos a un comerciante chino, durante un supuesto operativo contra el juego clandestino.
La noticia concida este jueves, remite a un hecho que ocurrió la madrugada del 29 de septiembre de 2011, en el que el comerciante Li Cheng denunció que aquella madrugada un grupo de policías había ingresado a su casa de planta alta de Avellaneda 1669 sin una orden de allanamiento.
Cheng reveló que lo intimidaron a él y a otros connacionales para robarles 53 mil pesos de una caja y de los bolsillos de sus tres acompañantes, en medio de una aparente actividad de juegos clandestino.
Aunque las víctimas plantearon que esa suma dinero era para financiar un viaje a China y ayudar a un amigo de la comunidad que estaba enfermo, se presume que en el lugar funcionaba una mesa de juego donde se apostaban fuertes sumas.
Los policías llegaron con ese dato y por eso fingieron un operativo para apoderarse del dinero.
Todo ocurrió entre las 4 y las 5.20 de la madrugada y, según la investigación, los policías implicados llegaron a la casa en tres móviles.
Los datos de GPS acerca del tiempo que estuvieron en el lugar los patrulleros fueron clave en la condena que ahora recibieron al término de un juicio escrito.
La condena fue dictada por el juez de Sentencia número 1, Ismael Manfrín, a seis de los ocho efectivos que habían sido detenidos en un primer momento: Gustavo Ariel González, Oscar Rafael Gatti, Hernán César Vélez, Diego Germán Leguizamón, César Pestaña Oviedo y Darío Horacio Perezlindo.
Además de la pena de prisión fueron inhabilitados por nueve años para ejercer cargos públicos.
Se los consideró coautores de robo agravado por ser miembros de una fuerza policial.
Los otros dos acusados, el jefe de tercio Héctor Daniel Saucedo y su chofer Ariel Oscar Ramírez, fueron absueltos porque las pruebas generaban dudas sobre su participación en el delito, ya que el patrullero en el que se movían estuvo sólo dos minutos frente a la casa de la víctima, adonde llegaron 13 minutos después que el resto y con el argumento de que iban a controlar el procedimiento.
Ambos recuperaron la libertad tras el pago de una caución de 2000 pesos hasta que la resolución quede firme.
El fallo fue apelado por los abogados de los policías condenados, por lo que será revisado por la Cámara Penal.
A su vez, tres de los policías estaban implicados en otra causa por apremios ilegales en la que terminaron absueltos ante la falta de pruebas, decisión que fue apelada por el fiscal Esteban Franichevich.
Fuente: Noticias Argentinas, La Capital.
