
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, expresó este miércoles la «solidaridad» del Gobierno nacional con las víctimas por los saqueos registrados en las últimas horas en la ciudad de Córdoba. La crisis, devenida del autoacuartelamiento de policías, se cobró la vida de un joven y hay más de 60 heridos. La ciudad se mantiene paralizada, no hay transporte y los gobiernos municipal y provincial decretaron asueto.
En su último mensaje desde que se desató la crisis, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, exigió a los policías acuartelados que retomen sus funciones y dio plazo hasta las 10, ya que de lo contrario, advirtió, aplicará sanciones.
«Están abiertas las puertas del diálogo pero tienen que volver ya» a trabajar, emplazó el gobernador, mientras los policías acuartelados mostraban una actitud generalizada de rechazo a la propuesta oficial.
Antes, en declaraciones a Radio Continental, el gobernador cordobés había afirmado que el Gobierno nacional no atendió su pedido de ayuda, incluido el “urgente envío” de tropas de Gendarmería (solicitado vía Twitter).
«Los saqueos se evitaban con la presencia de la Gendarmería», dijo De la Sota, y aseguró que «intentamos por todos los medios, hemos llamado a todos los miembros del Gabinete para tratar de obtener una respuesta que no hemos tenido».
Sobre esto, Capitanich sostuvo que no recibió «ningún llamado» de De la Sota, y remarcó que “cada uno se tiene que hacer cargo de las responsabilidades de cada provincia”.
«De acuerdo con la Constitución Nacional, la Nación adopta el sistema representativo, republicano y federal y, en el marco de las autonomías provinciales, la seguridad pública es una de sus competencias, con lo cual se trata de una cuestión de carácter salarial que compete a la Córdoba», remarcó el jefe de ministros en declaraciones formuladas en el aeroparque metropolitano.
Por otra parte, aseguró que el gobierno nacional hará un «monitoreo exhaustivo de la situación en Córdoba», para establecer mecanismos de cooperación y solución a la crisis que derivó en saqueos, pero dejó en claro que la responsabilidad es de la provincia.
«No podemos subrogar la responsabilidad de quien ejerce el gobierno de una provincia. No podemos tener injerencia en temas salariales de la provincia. Lo que vamos a hacer es un monitoreo exhaustivo de cuál es la situación en la provincia, para evaluar un mecanismo eficaz de cooperación y buscar soluciones», dijo Capitanich.
Agregó que como gobernador de Chaco nunca tuvo «un acuartelamiento de carácter policial», que «la Gendarmería es una fuerza nacional» y, en ese marco, afirmó que el acuartelamiento es un tema de «incumbencia del gobernador» y no de la Gendarmería.
Además, afirmó que el Gobierno abrirá «un canal de comunicación» con la nueva ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez y el secretario del área Sergio Berni, para «monitorear la situación en Córdoba y establecer mecanismos de cooperación», frente a los saqueos ocurridos durante la jornada del martes en esa ciudad, aunque recalcó que el conflicto debe ser resuelto por el gobierno provincial.
Desde Aeroparque y antes de partir hacia Asunción, en Paraguay, Capitanich subrayó que «ante hechos delictivos tiene que actuar la justicia con todo el rigor de la ley».
