La Federación de Trabajadores Aceiteros interrumpió este lunes el paro de actividades que sostenía desde el viernes pasado tras acatar la conciliación obligatoria de diez días dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Este martes, reunión clave.
La medida de fuerza de los trabajadores aceiteros se inició ante el fracaso de las negociaciones salariales con las cámaras empresarias (Carbio y Ciara). El paro afectó principalmente al polo portuario que conforman las cerealeras radicadas en Rosario y la región.
Los representantes paritarios de los empleados del sector reclaman un incremento salarial del 29,5 por ciento, que se traduce en un sueldo de 9.797 pesos para la categoría inferior (hoy está en 7.564), mientras que para la máxima exigen una suba del 35 por ciento además de distintos adicionales.
Este lunes, como se señaló, el paro a nivel nacional quedó en suspenso. En rigor, volvió la actividad a las cerealeras (Dreyfuss, Cargill, Molinos Río de la Pata, entre las más grandes).
Después de acatar la conciliación resuelta por la cartera laboral que conduce Carlos Tomada, este martes se realizará una audiencia en el Ministerio de Trabajo nacional entre dirigentes gremiales de la Federación Aceitera y representantes de las cámaras patronales.
“Por ahora están muy lejos de nuestro pedido salarial”, dijo Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera. “Estas empresas son las que mayor rentabilidad y ganancia tienen y han tenido en los últimos diez años”, agregó el dirigente sindical.

