Luego del lanzamiento de la Policía Comunitaria en la ciudad capital, el Ministerio de Seguridad provincial anticipó que se pondrá en marcha en Rosario a partir de marzo en el barrio Las Flores. La iniciativa recibió críticas de la oposición.
La Policía Comunitaria de proximidad fue lanzada el viernes pasado en el barrio Barranquitas de la ciudad de Santa Fe. En la oportunidad, el titular de la cartera de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, anunció que la iniciativa llegará a Rosario “en dos meses en el barrio Las Flores, dando inicio a la prueba piloto en esa zona”. En tanto desde el kirchnerismo local cuestionaron duramente la medida.
“Esto de la nueva policía comunitaria no es ni chicha ni limonada, porque es una iniciativa aislada, sin integralidad, que empieza sólo por un barrio como prueba piloto, con la promesa a futuro de ir a dos barrios más, en el marco de una política de seguridad que viene generando más anuncios para los medios que soluciones concretas a nuestros vecinos”, dijo este lunes el dirigente kirchnerista Sebastián Artola, consultado respecto de la iniciativa anunciada por el gobierno provincial santafesino.
Asimismo, Artola enfatizó en que «el debate sobre una policía local hay que darlo, siempre y cuando forme parte de un diseño estructural que permita reponer la conducción política y el control social sobre la fuerza, cortar los vínculos con el delito y avanzar en una presencia preventiva en el territorio”.
Luego, el dirigente sostuvo que “las respuestas tienen que ser integrales y urgentes, la realidad no está para experiencias piloto. Lo que queda a la vista es el fracaso de lo que llamaron el Plan de Seguridad Democrática, anunciado con bombos y platillos por el gobernador Bonfatti y el ministro Lamberto en noviembre de 2012”, señaló Artola.
“El fracaso lo muestran las estadísticas de una ciudad que en los primeros veinte días del año ya cuenta con 17 homicidios y tuvo el año pasado 264 homicidios en todo el departamento, duplicando la cantidad de asesinatos en los últimos tres años”, añadió.
Artola también se refirió a las cifras que posicionan a la ciudad como una de las más violentas del país, “con una tasa de 22 homicidios cada 100 mil habitantes, Rosario cuadriplica la media nacional y triplica la de Córdoba, una ciudad con dimensiones demográficas muy parecidas a la nuestra”, aseguró.
“Una profunda reforma policial y la democratización del Poder Judicial son imprescindibles, como también una presencia del Estado distinta en el territorio, que en los últimos años sufrió por parte del municipio un vaciamiento y desmantelamiento en sus políticas de desarrollo social y de salud. Sólo así es posible empezar a construir una política de seguridad pública que dé soluciones y termine con la violencia que viven día a día nuestros vecinos”, expresó el dirigente kirchnerista.
Además, puntualizó que “la policía comunitaria se suma a la ya existente Guardia Urbana Municipal (GUM), siendo poco claros y por momentos superpuestos los objetivos y sentidos de ambas fuerzas”.
Por su parte, el concejal del Frente Para la Victoria, Roberto Sukerman también opinó este lunes en torno a la implementación y a la tarea de la policía comunitaria. «Estamos convencidos de que la fuerza de seguridad tiene que ser una fuerza amigable, cercana a los vecinos y con conocimiento de la realidad de cada barrio», sostuvo el edil kirchnerista en declaraciones a Radio 2.
Sin embargo Sukerman aclaró que la policía comunitaria “sigue dependiendo de la policía provincial. Es difícil que se gane la confianza de los vecinos si forma parte de la estructura que estamos criticando”, dijo y aludió «a la crisis de autoridad y a la falta de de decisión política en llevar adelante una policía democrática como corresponde».
En este sentido, sugirió que «lo mejor que se puede hacer es generar distintas policías y descentralizarla en distintos niveles». Luego añadió: «Consideramos importante que haya una policía municipal, que sea una policía nueva y que esté conducida por la intendencia. En este sentido, desde hace un año tenemos un proyecto de nuestra autoría en tratamiento en la Legislatura provincial», señaló Sukerman.
Qué es la Policía Comunitaria
De acuerdo a un parte del Ministerio de Seguridad que encabeza Raúl Lamberto, la Policía de Proximidad, se impulsa «en el marco de la reforma policial que la provincia lleva adelante», y su finalidad es la de reducir la violencia a partir de acciones concretas de proximidad con los vecinos». Según informó la cartera de Seguridad «el agente comunitario se convierte en un nuevo actor público que tiene como objetivo el acercamiento con el vecino integrándose en un núcleo social en el que adquiera respeto y confianza y fortaleciendo sus lazos sociales con la comunidad».
Desde el gobierno provincial insistieron en las instancias de formación de los agentes que incluye un curso intensivo en destrezas de policiamiento comunitario; una jornada de formación “El Municipio y el Policía Comunitario”; y un taller intensivo de mediación “Facilitadores Comunitarios para la Resolución de Conflictos”.
Por otra parte, informaron las características que tendrá la iniciativa que desembarcará en Rosario en marzo próximo: «El Policía Comunitario trabajará a pie en las cuadras asignadas, donde entregará a cada uno de los vecinos una tarjeta de Identificación Personal con todos sus datos personales y la dirección de la Casa de la Policía Comunitaria. El uniformado contará con un teléfono celular y en ese número el vecino podrá convocarlo». Además, el horario de patrullaje a pie de cada Policía Comunitario será establecido en cada microbarrio por los vecinos.
Tal como adelantó el secretario de Seguridad, Matias Drivet, junto a los 45 agentes que en forma rotativa comenzarán a trabajar en Las Flores en el mes de marzo, se instalarán dos o tres estructuras fijas (inmuebles modulares) que funcionarán como centros de operaciones y de diálogo. Ese esquema se repetirá luego en Ludueña y Tablada, aunque la cantidad de agentes y estructuras fijas variará según la necesidad de cada barrio.
Fuente: La Capital, Portal de la Provincia de Santa Fe

