«Hay muchas armas en manos de irresponsables”, afirmó este lunes Eduardo Trasante, padre de Jairo, en una marcha que culminó en la sede de la Gobernación, donde familiares y amigos de la víctima reclamaron “justicia”.
A un mes del crimen de Jairo Trasante, asesinado en la madrugada del 2 de febrero a la salida del boliche Chiringo, los familiares y amigos de la víctima se concentraron en la puerta del local bailable (Dorrego 1049) para marchar hacia la sede de la Gobernación reclamando que se esclarezca el episodio.
«Hay muchas armas en la ciudad y en manos de gente irresponsable que de pronto, ante una situación de bronca, malhumor, dolor o impotencia, hace uso de ellas y quitan la vida a gente inocente como lo ha sido mi hijo, y como tantos otros inocentes que hoy llora la ciudad», señaló Eduardo Trasante, padre de Jairo y de Jeremías, este último asesinado junto con sus amigos Claudio «Mono» Suárez y Adrián «Patom» Rodríguez, en el suceso que se recuerda como el triple crimen de Villa Moreno.
En este sentido, Eduardo sostuvo que “las investigaciones y testimonios no muestran relación directa entre las muertes de sus dos hijos”, y reiteró el pedido de “justicia y la detención de los responsables».
«Pedimos justicia. Ya no podemos ni queremos aceptar que los jóvenes salgan con sus amigos y terminen de esta cruel manera», se leía en el volante que convocaba al acto.
Fuente: La Capital.

