
En el último capítulo de la serie animada yanqui, la final de la Copa del Mundo 2014 la disputan Brasil y Alemania y el árbitro es Homero Simpsons. Lo curioso es que los germanos juegan con la camiseta de Perú.
La fiebre del Mundial contagió a los Simpsons, quienes en el último capítulo de la temporada 25, estrenado el pasado domingo en los Estados Unidos, pronosticaron la final del torneo de fútbol más importante a nivel de selecciones, que transcurre en medio de mafias que intentan sobornar al calvo e improvisado referí.
Resulta que Homero viaja con su familia al país de la samba y termina convirtiéndose en árbitro del campeonato, y según la particular visión de los creadores de la divertida serie animada, el partido decisivo lo disputan los alemanes y el equipo local, e incluso se animan a dar como ganadores a los teutones.
Antes del partido final, también se puede apreciar como un jugador español, en la semifinal ante Brasil, intenta sobornar al jefe de la familia amarilla para que no lo expulse y entregándole un fajo de billetes en medio del encuentro. En realidad, el pobre Homero se las tiene que ver en varias oportunidades con mafiosos que le ofrecen millonarias cifras y ponen a prueba su honestidad como juez.
Igualmente, a Homero lo designan árbitro de la final y no sanciona un penal a favor del combinado local, que termina perdiendo por dos tantos a cero ante los germanos, que se coronan campeones en tierras brasileñas con una curiosa camiseta blanca con una franja diagonal roja, similar a la que utilizan River y la selección de Perú. Cosa de yanquis…
Fuente: El Universal, de México.
