
“Me dolió la escena. Sentía las patadas en el alma”, expresó el papa Francisco al condenar, mediante una carta enviada a humanistas residentes en Suecia, el linchamiento del joven David Moreira ocurrido a fines de marzo en barrio Azcuénaga.
El ex arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio se refirió al caso en una carta dirigida a los hermanos Rodolfo y Carlos Luna, dos humanistas que viven en Suecia, quienes difundieron el texto en la red social Facebook.
«Me dolió la escena. Fuente Ovejuna, me dije”, señaló en alusión a la obra teatral de Lope de Vega. “Sentía las patadas en el alma. No era un marciano, era un muchacho de nuestro pueblo; es verdad, un delincuente. Y me acordé de Jesús ¿Qué diría si estuviera de árbitro allí? El que esté sin pecado que dé la primera patada», expresó el Papa.
En otro tramo de la misiva, Francisco afirmó: «Me dolía todo, me dolía el cuerpo del pibe, me dolía el corazón de los que pateaban. Pensé que a ese chico lo hicimos nosotros, creció entre nosotros, se educó entre nosotros».
«¿Qué cosa falló? Lo peor que nos puede pasar es olvidarnos de la escena. Y que el Señor nos dé la gracia de poder llorar… llorar por el muchacho delincuente, llorar también por nosotros», concluyó el Sumo Pontífice.
Por su parte, Carlos Luna, en declaraciones a FM Vorterix, recordó: «Yo le envié toda la información (al Papa) de lo que había sucedido en Argentina un día sábado y el domingo me contestó».
La carta llegó a oídos de la madre de David, Lorena Torres, quien en declaraciones al diario Clarín, manifestó sentir “el mismo dolor que Francisco, un hombre de buen corazón. Porque nadie puede ser asesinado así, sea inocente o culpable”.
