
En Rosario se suman recolectores, docentes públicos y universitarios; no habrá colectivos, no trabajarán estaciones de servicio, se resentirá la atención en hospitales, en parte de la administración pública y reprogramaron vuelos. En cambio, la actividad industrial, comercial y bancaria no se pliegan a la medida. Tampoco trabajadores municipales, judiciales, telefónicos, docentes privados y taxistas.
La huelga de este jueves convocada por las centrales obreras opositoras que conducen Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheli cosecha respaldos y críticas. En Rosario, paran los recolectores de residuos, docentes de escuelas públicas y universitarios; no habrá colectivos, no trabajarán las estaciones de servicios, se resentirá la atención en hospitales y en la administración pública (ATE adhiere, pero no UPCN). Además, reprogramaron vuelos de cabotaje.
En cambio, la actividad industrial, comercial y bancaria no se suman a la medida de fuerza. En la misma posición están los trabajadores municipales, judiciales, telefónicos, docentes privados y los taxistas, aunque al no haber despacho de combustible y GNC se afectará la normal prestación del servicio. Las oficinas de la Ansés abren sus puertas y también trabajarán los empleados de Luz y Fuerza.
La medida de fuerza no contará con actos ni movilización, aunque varios sectores anunciaron que harán piquetes en distintos puntos de la ciudad. Esta cuestión en particular mostró las diferencias entre los convocantes al paro, ya que desde las CGT Azopardo y Azul y Blanca aclararon que ellos llamaron a un paro y no a cortes de rutas.
Sin embargo, desde el Sindicato de Recolectores avisaron que estarán apostados “en lugares claves de la ciudad y en accesos a la misma para pelear desde la calle en una jornada que será de lucha en todo el país”. También se sumarán organizaciones sociales, como Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa.
Según los organizadores, se prevén bloqueos de camiones en la intersección de la AO12 y las autopistas a Buenos Aires y Santa Fe, cortes en avenida Godoy y Circunvalación; en Travesía y Juan José Paso y no descartan cortes sorpresivos sobre bulevar Oroño y avenida Pellegrini. También habrá bloqueos en puertos de San Lorenzo y Puerto General San Martín.
Los convocantes al paro enumeraron los reclamos: “Se pelea por paritarias sin techo, rechazo a cualquier intento de cercenamiento del derecho de huelga, registración de todos los trabajadores en negro, que representan más del 30 por ciento de la población económicamente activa; salario mínimo, vital y móvil para todos; establecer un piso mínimo para haberes jubilatorios no inferior al salario mínimo; eliminación del impuesto al trabajo (cuarta categoría de Ganancias); prohibición de todas las suspensiones y despidos; inmediata puesta en marcha de la erradicación del narcotráfico y la inseguridad”.
Los que paran
Entre los gremios que paran se cuentan los nucleados en la CGT Rosario (Camioneros, Recolectores, Dragado y Balizamiento, Viajantes, trabajadores del Pami, los médicos de Amra, entre otros), en la CGT San Lorenzo y en la CTA Rosario (ATE, Amsafé, los docentes universitarios de Coad, médicos de Siprus, entre otros). También se plegarán a la huelga el Sindicato Aceitero y los maquinistas de La Fraternidad. En tanto, la UTA debatía anoche en un plenario, aunque ya había anticipado su adhesión al paro.
Amsafé Rosario llamó a adherir a la medida de fuerza y vota en las escuelas mociones de paro. “Esta huelga está convocada por la CGT de Moyano y Barrionuevo. Es un paro aislado, dominguero, sin movilizaciones ni actos, alejado de las formidables luchas docentes y del resto de los trabajadores. Sin embargo, la deliberación y la inquietud en la base crecen frente al avance inflacionario que devora los salarios”, dijeron desde la seccional local del gremio que nuclea a docentes de escuelas públicas.
Los que no paran
La Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y el Movimiento Sindical Rosarino (MSR) anunciaron que no adherirán al paro convocado por las centrales lideradas por Barrionuevo y Moyano. En tanto, gremios enrolados en la CTA provincial (Amsafé, ATE Santa Fe, Sindicato de Prensa Rosario, entre otros) tampoco se sumarán a la medida de fuerza.
Entre las entidades nucleadas en el MSR figuran Luz y Fuerza, Municipales de Rosario, Judiciales de Santa Fe, docentes de Sadop, bancarios, Empleados de Comercio y Federación Gráfica Rosarina. También el personal de Correos y Telecomunicaciones, los telefónicos de Sitratel y los mecánicos de Smata. Los taxistas de Rosario no adhieren al paro del jueves. Así lo anunció Horacio Boix, titular del Sindicato de Peones de Taxis.
Solicitada
El Ministerio de Trabajo publicó este miércoles una solicitada en varios matutinos nacionales en la que detalla las actividades y entidades sindicales que no adhieren al paro de este jueves convocado por las centrales obreras disidentes, y afirma que «mañana la mayoría de los argentinos quiere trabajar».
«Frente al paro anunciado por un conjunto de gremios se informa que las actividades industrial, comercial, bancaria, docente y de servicios públicos (con la excepción del transporte) no adhieren a esta medida de fuerza, por lo que la actividad debe ser normal», destaca el texto de la cartera que conduce Carlos Tomada.
La lista elaborada por Trabajo incluye a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata); la Unión Obrera de la Construcción (Uocra); el Sindicato de Peones de Taxis; Luz y Fuerza; el Sindicato de Empleados de Comercio; la Unión Ferroviaria; la Asociación Bancaria; y el gremio que agrupa a los trabajadores del subte en Buenos Aires (exceptuando a la línea B que adhiere a la huelga).
También forman parte de la nómina de las entidades sindicales que no respaldan la medida aquellas que nuclean a los docentes, como Ctera, UDA, Amet, Sadop y CEA; la Federación Argentina del Petróleo, Gas y Biocombustible; los aeronáuticos enrolados en APA, Apla y Uala; y gremios de la alimentación, entre muchos otros.
En cuanto a las actividades que prestarán servicios mínimos el día de mañana, la cartera nacional laboral consignó en su solicitada a los señaleros de trenes nucleados en la ASFA, los ferroviarios de La Fraternidad y los controladores aéreos de la Anac.
«A los sindicatos mencionados y las empresas se les comunicó que debían garantizar las guardias mínimas acordadas en los respectivos convenios de trabajo, librando la cédula correspondiente para garantizar su recepción», añade el texto.
Y concluye que «con relación a los hospitales públicos, el Ministerio de Salud de la Nación informó que garantiza los servicios mínimos en los hospitales de su dependencia».
“Un contrasentido”
El titular de la CTA oficialista, Hugo Yasky, consideró este miércoles que el paro general convocado para mañana por las centrales obreras opositoras «es un contrasentido absoluto para los trabajadores» dado que «no representa sus intereses».
En este marco, subrayó que «la mayor parte del espectro sindical no acompaña la convocatoria» lanzada para este jueves por los dirigentes cegetistas Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, a la que se sumó también la CTA encabezada por Pablo Micheli.
Incluso, Yasky sostuvo que el impacto que tendrá el paro general «va a expresar la imposibilidad real de los trabajadores de llegar a destino» y «no el grado de adhesión» de la medida de fuerza, producto de la «incidencia del paro de transportes y de los sectores que pretenden favorecer la convocatoria con piquetes».
Así lo señaló el titular de la CTA en declaraciones a Télam, en las que remarcó que la medida de fuerza de mañana «no representa a los intereses de los trabajadores» y fue convocada «exactamente en el momento en que se desarrollan las paritarias en un marco de absoluta libertad, incluso con algunos gremios que, como el caso de los docentes, recurrieron a medidas de fuerza».
«Las paritarias son una conquista de los trabajadores que el gobierno respeta. Convocar a un paro después de haberse reunido con la Sociedad Rural y con los grupos económicos más poderosos, después de haber recorrido Expoagro y de haber estado sentados con los sectores políticos que representan los intereses de esos grupos, es un contrasentido absoluto para los trabajadores», dijo.
En este marco, indicó que la de este jueves es «una acción convocada por un espectro sindical minoritario vinculado con los factores de poder real que intentan ponerle palos en la rueda a un gobierno que levantó la agenda social y le permitió a los trabajadores recuperar derechos y salarios, y al propio movimiento sindical».
Además de cargar contra la medida de fuerza convocada por las centrales opositoras, Yasky cuestionó también a «los sectores que se autodenominan de izquierda pero que, en realidad, con la tesis de que `cuanto peor, mejor`, generan acciones con las que suponen que crecerán políticamente».
De esta forma, hizo referencia a los piquetes que anunciaron realizarán en los accesos a la ciudad y en distintos puntos del conurbano bonaerense y el interior del país agrupaciones como Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Encuentro Sindical Combativo y el Frente de Izquierda, entre otras.
En este sentido, Yasky entendió que «lo único que une» a estos sectores con el sector del sindicalismo que impulsa el paro es «la oposición a un gobierno que representa los intereses de los sectores populares».
