
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, rechazó este lunes, por carecer de lógica, la reactivación del servicio militar obligatorio, tal como propusiera el senador Mario Ishii. En ese sentido se expresó también el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
«No tiene lógica ni desde el punto de vista de las políticas sociales ni desde el punto de vista de las políticas de defensa volver al esquema de servicio militar obligatorio», dijo Rossi en declaraciones a radio La Red.
El ministro agregó que desde el punto de vista social, el Gobierno ha lanzado diferentes planes de contención para jóvenes, como el Plan Progresar, para chicos de entre 18 y 24 años que reciben ayuda económica para estudiar, y el Fines, para que terminen los estudios secundarios.
En lo que respecta al punto de vista de la política de defensa, Rossi consideró que «el esquema del servicio militar obligatorio no le sirve ni a las Fuerzas Armadas ni a los jóvenes, porque es mínimo lo que puede lograrse en un año», y recordó que «casi ningún país tiene ya ese servicio obligatorio».
En cambio, señaló, «es más beneficioso el esquema de soldados voluntarios de entre 18 y 28 años, ya que muchos luego terminan incorporándose a las carreras de suboficiales y oficiales».
La idea de reinstarlar la colimba fue desempolvada esta vez por el senador provincial Mario Ishii este fin de semana, cuando propuso que el pueblo opine al respecto.
El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, por su parte, expresó su rechazó al señalar que “lo primero que hay que hacer» con los jóvenes es «no estigmatizarlos».
Parrilli sostuvo además que, «a veces», los jóvenes que no estudian ni trabajan y que pertenecen a sectores de alto poder adquisitivo «son más violentos y perjudiciales para la sociedad que aquellos que son «ni-ni» porque no tienen posibilidades».
«No estoy de acuerdo con eso», dijo al ser consultado sobre la propuesta planteada por el senador bonaerense y ex intendente de José C. Paz.
En este sentido, en declaraciones a radio América, Parrilli indicó que «hay muchos `ni-ni` de clase media y alta que no trabajan ni estudian, y viven de sus padres y nadie los estigmatiza».
En este marco, destacó los «planes concretos» lanzados desde el gobierno nacional para esa franja poblacional y mencionó puntualmente el caso del programa Progresar «para que (los jóvenes) terminen sus estudios, y puedan luego capacitarse y formarse».
