
Trabajadores de la estancia de la familia del presidente de la Sociedad Rural Argentina, revelaron que hace 38 años trabajan «por unas moneditas», y sin cobertura social. Los testimonios se suman a otras denuncias que constan en dos expedientes judiciales.
Los hermanos Sergio y Antonio Cornejo. de 59 y 65 años, denunciaron la situación laboral que viven en los campos de la familia Etchevehere, en una entrevista publicada este lunes por el periódico Página/12. Los dichos de estos dos trabajadores que desempeñan tareas hace casi cuatro décadas en la estancia La Hoyita, ubicada en Entre Rios, propiedad que posee la familia de Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina en esa provincia; se suman a otras denuncias, una de ellas motorizada por José Luis Livini, un delegado de la Uocra de Entre Rios.
Los peones de campo revelaron que «nunca» les pagaron un salario ni contaron con una obra social por las tareas que realizaron durante 38 años en la estancia La Hoyita, en la localidad entrerriana de Rosario del Tala. También contaron que, durante los últimos tres años, vivieron en una casilla de cuatro por cuatro, sin luz, agua, ni baño. Sólo cobraban 450 pesos cada uno. Luego de la denuncia penal, fueron trasladados hacia otra casa. Esta semana, los peones fueron asesorados por abogados, y presentaron un telegrama exigiéndoles a los Etchevehere que les paguen los sueldos adeudados desde 1976.
«Cuando queríamos un remedio, la señora (en referencia a Leonor Barbero, madre de Luis Miguel, Arturo Sebastián y Juan Diego Etchevehere) nos daba una aspirina», relataron los hermanos Sergio y Antonio Cornejo, quienes afirmaron que «siempre» habían trabajado «por unas moneditas».
Las declaraciones de los hermanos Cornejo, se suman a otras denuncias; y se trabaja en la unificación de dos expedientes judiciales iniciados por la situación laboral en los campos de la familia Etchevehere, una de ellas motorizada por el delegado de la Uocra Trifón Taborda y, la otra, por el titular del Renatea (Registro Nacional de Trabajadores y Empleados de Campo) de Entre Ríos, José Luis Livini.
«Nos pagaban 450 pesos a cada uno. Antes 300 a cada uno. Yo le pedía aumento y ella nos daba un poquito, por ahí te decía que no podía. Nos daba 50 pesos por ahí. ¡¿Qué va a alcanzar?! Nos la rebuscábamos, pescábamos algo, cazábamos algunos animales», relataron en la entrevista los peones entrerrianos.
Por otro lado, los hermanos contaron que, antes de vivir adonde fueron trasladados ahora, tras la denuncia judicial, vivían «adentro en el campo» y que les habían prometido que les instalarían «el baño y el agua», pero que nada de eso sucedió.
«Por el `80 y pico estábamos en una casa de material. La última era una tipo casilla de cuatro por cuatro. Tres años estuvimos ahí. Primero nos sacaron de la casa de material y después a la casilla. Nos habían hecho el baño pero faltaba el pozo. Teníamos que ir al campo», contaron los Cornejo.
Según consta en la denuncia penal realizada por Livini, titular del Renatea Entre Ríos, «desde tiempo indeterminado a la fecha, Antonio y Sergio Cornejo estarían viviendo en condiciones infrahumanas en un campo propiedad de María Leonor Barbero (de Etchevehere), lugar donde realizarían tareas rurales y donde permanecerían en una vivienda en muy mal estado».
En tanto, la denuncia formulada el 17 de marzo pasado por el delegado de la Uocra Trifón Taborda indica -según el diario- que «Antonio y Sergio Cornejo están en un muy mal estado, ya que no comen en forma diaria y no poseen baño, por lo que las condiciones sanitarias son deplorables, sin poder tener los cuidados mínimos que una persona debe tener, estando actualmente en estado de abandono».
