
El domicilio del fiscal Adolfo Villate –quien interviene en el juicio político a su colega José Campagnoli– amaneció este martes con pintadas injuriosas. Es el segundo acto intimidatorio contra el letrado desde que comenzó la causa.
«Mi esposa me envió unas fotos en las que aparecen pintadas que dicen «Todos con Campagnoli» y «Sorete»», precisó Villate.
Según el fiscal, «es otra expresión más de las presiones que intentan poner sobre el tribunal aquellos que en su momento votaron por la suspensión del doctor Campagnoli».
«Suponen que esa misma mayoría es la que va a integrar una supuesta mayoría para su remoción, lo cual no es cierto», consideró Villate en declaraciones a Radio Madre.
Para el fiscal del juicio al suspendido Campagnoli, «están mostrando la verdadera vocación antidemocrática y antirepublicana de quienes están interesados en el resultado de este enjuiciamiento».
«Creo que está en juego mucho más que la remoción o no del doctor Campagnoli», evaluó.
Al respecto, Villate sostuvo que «así como se pretende decir que este juicio va contra la vigencia de las instituciones», él cree «exactamente lo contrario».
«Aquellos que pretenden por medio de estas presiones direccionar el resultado del enjuiciamiento, sin duda, son quienes no respetan las instituciones democráticas y que sólo hablan de ellas cuando les son funcionales», completó.
Es la segunda vez que, por el caso Campagnoli, Villate es blanco de algún tipo de amenaza. Esta semana se conoció que la esposa del funcionario atendió una llamada telefónica en la que lo amenazaban de muerte.
Pero según infirió el letrado, las presiones no han sido dirigidas sólo a él. El jury de enjuiciamiento del fiscal Campagnoli quedó suspendido este lunes por la prolongación de la licencia médica de uno de los integrantes del tribunal y el juicio podría caerse si no reanuda sus sesiones antes del lunes próximo incorporando a un suplente.
En la audiencia del lunes debían leerse los últimos testimonios presentados por escrito y luego arrancar con los alegatos, pero la extensión por otros 15 días de la licencia de la defensora oficial María Cristina Martínez Córdoba dejó incompleto al tribunal.
Martínez Córdoba renovó el viernes pasado su licencia médica por otras dos semanas, motivada en un pico de hipertensión que Villate adjudicó a las presiones que están sufriendo los integrantes del jury de parte sectores afines al fiscal suspendido.
Los otros seis miembros deliberaron informalmente y en un comunicado repudiaron tanto las amenazas que recibieron algunos de los integrantes así como «ciertas expresiones» de las que fueron objeto otros.
El texto lleva la firma del presidente del tribunal, Daniel Adler, y de los vocales Francisco Panero, Juan Octavio Gauna, Adriana Donato, Rodolfo Ojea Quintana y Ernesto Kreplak y hace referencias a las amenazas de muerte que denunció haber recibido por teléfono en su domicilio el fiscal Villate.
Pero el jury no avanzó en convocar al suplente designado, Leonardo Miño, quien no estuvo en las audiencias y debería eventualmente interiorizarse del caso leyendo las actas de las audiencias o viendo las filmaciones.
Las normas de procedimiento del Ministerio Público Fiscal dan un plazo máximo de suspensión del juicio de 10 días, que expiran el próximo lunes, tras lo cual se cae el juicio y debería llamarse a un nuevo juicio con otro tribunal.
A la frustrada audiencia del lunes asistió Campagnoli, quien fue recibido por un pequeño pero ruidoso grupo que lo aguardó en la puerta vivándolo y gritando consignas a su favor mediante un megáfono.
Fuente: Télam
