
Ante la clausura de una construccion que provocaba denuncias de vecinos, el gremio realiza una protesta en defensa de 32 trabajdores en Oroño al 700. La Municipalidad clausuró el proyecto que habilitó con anterioridad.
La Unión de Obreros de Construcción de la República Argentina (Uocra), delegación Rosario, realizaba este lunes por la mañana una protesta con corte en inmediaciones de la calle Oroño a la altura del 700. En esa cuadra, más precisamente en Oroño 739, la Municipalidad de Rosario clausuró la obra proyectada de un edificio de tres plantas que se construía en el centro de manzana, y que había cosechado denuncias entre los vecinos de la zona, que sumaron cuestionamientos de concejales locales.
Las críticas vertidas en torno a la edificación del conjunto de departamentos, apuntó al ingreso del edificio: un pasillo de 1,4 metros de ancho por 25 metros de largo, algo que fue señalado como «poco seguro» teniendo en cuenta la cantidad de departamentos y de habitantes.
La construcción fue suspendida por la Oficina de Catrastro y Obras Particulares de la Municipalidad de Rosario hace 15 días, luego de que vecinos de la zona advirtieran que la salida de emergencia es muy angosta.
Ediles locales se hicieron eco de esta denuncia y se quejaron de la habilitación que en su momento firmó la Municipalidad. Hace dos semanas, el municipio se basó en un dictamen de Asuntos Jurídicos y ejecutó la clausura de la construción a través de Obras Particulares.
Desde el gremio alertaron sobre la situación de los trabajadores y aseguraron que la empresa les anunció que mandará telegramas de despido. En declaraciones a una emisora local, Silvio Coronel, delegado de los trabajadores se quejó: “Hay una denuncia de los vecinos sobre la salida de emergencia, pero la Municipalidad fue la que firmó el permiso, no se puede para la obra así”.
Lisandro López, abogado de la empresa constructora, señaló que la obra fue habilitada, y que desde Obras Particulares se le venía manifestando a la empresa el óptimo cumplimiento de las obras”. Sin embargo, el letrado dijo que “el municipio dio curso a un fallo de la Cámara Civil y Comercial y clausuró la obra”, en un ejecución a la que denomino “arbitraria”.
El titular del sindicato local, Sixto Irrazabal, se mostró preocupado por la situación y aseguró que no solo peligran los puestos laborales de 32 obreros, sino también los trabajadores que lateralmente están abocados a la obra.
