La llama de la autogestión sigue prendida en la Papelera Andino. Funcionarios nacionales y provinciales visitaron y prometieron apoyo a los trabajadores que resolvieron apostar a la reactivación por sus propios medios de la planta, paralizada por decisión patronal desde fines de mayo pasado.
“Lo primero que se está tramitando es un convenio para otorgar un subsidio de 1500 pesos por mes a los trabajadores hasta que vuelvan a tener ingresos”, informó Cristian Recchio, titular de la regional Rosario de la Gerencia de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación, tras la visita a Andino del último miércoles. Hasta la fábrica llegaron además Rubén Ferreyra, también funcionario de la cartera laboral nacional; el delegado regional del Inaes Esteban Mariño y Gerardo Canseco, del Ministerio de Trabajo de la provincia, quienes fueron recibidos por los trabajadores encabezado por el secretario general del sindicato de Papeleros, Ceferino Lioi y el titular de la CGT San Lorenzo, Edgardo Quiroga.
“Para sostener los puestos de trabajo va a hacer falta mucho apoyo de los distintos niveles de gobierno, en la planta no se hacen inversiones hace muchos años y hay que mejorar las condiciones de higiene y seguridad”, señaló Recchio al evaluar la situación.
La falta de condiciones de higiene y seguridad fue justamente lo que provocó la clausura de la fábrica, dispuesta por la cartera laboral santafesina a fines de mayo. Después, el empresario Alberto Gazzotti puso condiciones para la reapertura que el personal consideró inaceptables por no contemplar sus derechos salariales y sindicales. Y la paralización se fue extendiendo en el tiempo hasta hace un par de semanas, cuando los obreros, acosados por la falta de trabajo y de ingresos y tras haberse reunido con referentes de empresas recuperadas rosarinas, anunciaron la decisión de hacerse cargo de la reactivación de la fábrica, que produce papel para cajas de cartón.
Al mismo tiempo, el personal presentó ante la Justicia un pedido de pronto pago de los salarios que se le adeudan. De no tener respuesta positiva esa solicitud, se dispararía el proceso de quiebra que abriría el camino a la cesión de la explotación a la cooperativa de trabajo conformada por los empleados, cuya tramitación también comenzó.
Los puestos de trabajo que están en juego en el conflicto de Andino son casi un centenar. Y desde la Gerencia de Empleo Recchio remarcó que “la decisión de la presidenta es que cada puesto de empleo se defiende de la forma en que se pueda, con los subsidos Repro, con créditos, con asistencia técnica. Y lo ideal es que los empresarios se hagan cargo de su parte, pero si eso no ocurre hay una política de Estado nacional de apoyo a la autogestión”, remarcó el funcionario del Ministerio de Trabajo.
