
La semana que viene va camino a estar cargada por reclamos del sector tachero, que aún no consiguieron el aumento de la tarifa y ahora, por disposición de la Justicia, el municipio podrá obligarlos a instalar el GPS.
La bronca de los taxistas comenzó este jueves, cuando el consejo no reunió los votos necesarios para acordar un aumento en la tarifa, pretendida por el sector.
Ahora, la Cámara de lo Contencioso Administrativo de los Tribunales de Rosario rechazó la medida cautelar que había hecho un grupo de 200 taxistas, por lo que el Ejecutivo podrá retener chapas y licencias a quienes no cumplan la normativa.
Con esta determinación judicial, el municipio seguirá notificando a los taxis que estén en falta y aplicará sanciones a quienes no posean el rastreo satelital.
Fuente: La Capital.
