
Capitanich afirmó que el gobierno nacional no va a permitir que “los vivos de siempre se apropien de los excedentes de la cadena de valor”, al respaldar este lunes el proyecto de ley de abastecimiento que impulsa el oficialismo y rechazó cualquier relación del mismo con la norma que rige en Venezuela.
“No vamos a permitir que los vivos de siempre se apropien del excedente de la cadena de valor. Para eso existe la capacidad regulatoria del Estado”, dijo el jefe de ministros en su habitual conferencia de prensa en Casa de Gobierno.
Capitanich ratificó la presencia del Estado a través de reuniones regulares de “monitoreo” en la Secretaría de Comercio, y “un mecanismo para observar el abastecimiento del mercado interno y la demanda externa”.
“Es voluntad del Gobierno incrementar el volumen de producción que nos permita satisfacer la mesa de los argentinos y también el mercado externo”, dijo Capitanich, al tiempo que asumió que la capacidad productiva de Argentina tiene un gran potencial y “debería alimentar a más seres humanos”.
El funcionario identificó a quienes se quedan con el excedente de la cadena de valor al señalar que “el aumento de precios” se debe a la acción de “una cadena de especuladores, intermediarios y supermercados que remarcan” perjudicando al consumidor, pero también al productor.
“Por eso existe la capacidad regulatoria del Estado, para evitar que se llenen los bolsillos los mismos de siempre. Para eso es necesario que intervenga el Estado, porque el Estado tiende al bien común”, advirtió el jefe de Gabinete.
Según consignó, detrás del Estado hay un gobierno “que es elegido por voluntad popular y que es vocero del pueblo”, en cambio, detrás de los especuladores “están los grupos económicos”.
En cuanto a las versiones que buscan relacionar el proyecto de ley de abastecimiento que promueve el Ejecutivo con la norma vigente en Venezuela, Capitanich las atribuyó a «slogans» difundidos por sectores con «punto de vista neoliberal».
El jefe de ministros recordó que la actual ley de abastecimiento fue sancionada en 1974 cuando «(Hugo) Chávez no era el líder político que fue», y tuvo ratificación por un decreto del ex presidente Carlos Menem.
Además, explicó que la nueva ley de Abastecimiento «lo que hace es la atenuación de las penalidades», donde el infractor no irá a la cárcel «pero tiene importantes penalidades en multas».
En ese sentido, recordó que la Unión Europea aplicó multas por 2.600 millones de dólares, y aseguró que «los antecedentes a nivel mundial son múltiples».
Por lo expuesto, Capitanich aseveró que «todo lo que se pretende asociar entre una ley y otra (la argentina y venezolana) es falso y de falsedad absoluta».
