
Este martes en la sede de la ONU ubicada en Nueva York, se aprobó un nuevo marco jurídico para procesos de reestructuración de deuda. La propuesta, impulsada por Argentina y el G77 más China, recibió 124 votos a favor, 11 en contra y 41 abstenciones.
La elección se concretó luego que el presidente del G77, Sacha Llorenti Soliz, presentara la moción; en la que Rusia se pronunció a favor, mientras que EEUU y Japón en contra.
Timerman explicó que este marco legal, analizado de forma histórica en la Organización de las Naciones Unidas, le permitirá a los países salir de la crisis de forma sustentable. Además, este marco legal aumentará la eficiencia, estabilidad y previsibilidad del sistema financiero internacional.
Para el canciller argentino la votación «expresa lo que los pueblos demandan y merecen.»
«Desde hace más de una década, en distintos foros de esta organización, hemos explicado un marco legal transparente para lograr procesos de reestructuración de deudas soberanas más ordenados y justos», dijo el funcionario.
Por otro lado, sobre los países que no aprobaron la resolución, Timerman aseguró que «un país en quiebra no va a poder pagar deudas» por lo que insistió en que esta resolución, lejos de plantear la evasión a deudas soberanas, lo que propone es la verdadera recuperación económica.
«Hemos decidido cambiar el futuro y permitir que los pueblos no sigan pagando con hambre y con miseria a los señores de los Fondos Buitre», sentenció.
Por su parte, el presidente del G77, Sacha Llorenti Soliz, comenzó con la defensa de la postura impulsada por Argentina para «buscar una solución oportuna eficaz y duradera» al problema de la deuda de los países.
Según Llorenti Soliz, «es prioridad crear un marco jurídico, con miras a aumentar la eficiencia, la estabilidad y previsibilidad del sistema financiero internacional, y el logro de un crecimiento equitativo e inclusivo.»
Fuente: Télam
