
«Dios está con los socialistas», fue uno de los chistes que se escuchó este domingo cuando un fuerte chaparrón amenazó con poner fin al Festival No Autorizado, que reunió a artistas que militan por del «libre desarrollo cultural» en Rosario.
El evento convocado por el grupo autogestionado de artistas Colectivo Avispero, que había sido postergado una semana por la tormenta que anegó calles de gran parte del país el primer domingo de noviembre, encontró nuevamente la adversidad en los avatares climáticos. Que obligaron a poner a resguardo equipos de sonido y forzaron la suspensión de los números que demandaban amplificación externa.
Sin presencia de personal de fuerzas de seguridad, tanto provinciales como municipales, centenares de concurrentes disfrutaron de una serie de presentaciones que incluyó teatro de marionetas, performances de danza, muestras itinerantes de artes gráficas, intervenciones de artes plásticas y música en vivo, entre otras. «La cultura no se negocia», fue una de las consignas que nucleó a los participantes del festival que se emplazó en dos puntos del Parque de las Colectividades, uno a la altura de la calle Moreno y el otro del bulevar Oroño.
Entre los momentos memorables de la tarde, se encuentran la presentación bajo la lluvia de la banda de folk rock devenida al funk y la improvisación Los Canadienses y el cierre por la noche con baile al pulso de la Orquesta Infinita.
La cobertura del evento también fue un diacrítico en la singular cruzada contra las políticas censoras a cargo del gobierno municipal, decenas de fotógrafos y eventuales cronistas compartieron sus documentaciones en tiempo real a través de redes sociales.
Gabriel Cejas en representación del Colectivo Avispero, dijo estar muy conforme con el primer episodio del festival, que tendrá una segunda edición antes de fin de año, donde participarían aquellos artistas a quienes se les mojó la pólvora.

adhemar principiano
11/11/2014 en 0:36
Se debe y se puede que la conciencia de la solidaridad social, es el unico elemento de seguridad que se impone y se destaca en el ámbito cultural, social, educativo de nosotros.