
La intendenta Mónica Fein insistió este lunes en postergar el debate sobre la aplicación en la ciudad de la ley de descanso dominical “para poder escuchar a todos los sectores”, en tanto que para el titular del Concejo, Miguel Zamarini, “en Rosario están las condiciones dadas para que podamos adherir lo antes posible”.
Fein, quien en una alusión anterior ya había propuesto realizar una consulta popular antes de definir el destino de la norma en Rosario, insistió con su idea de patear la discusión para más adelante.
“Tomarnos noviembre, diciembre, enero, y arrancar febrero para discutir, sería un buen mecanismo para poder escuchar a todos los sectores y tomar una decisión”, dijo este lunes en declaraciones a LT8.
“Eso es parte de lo que tenemos que hacer en una ciudad que esta ley tiene un impacto diferente al de muchas otras», agregó la intendenta.
La mandataria municipal aclaró que si bien está “de acuerdo con todo aquello que vaya a favor del descanso de los trabajadores”, pretende a su vez evitar que la aplicación de la ley “implique un impacto negativo en la actividad de servicios y económica del resto de las actividades de la ciudad».
Esto ya había sido rechazado por el titular del Concejo Municipal –órgano donde en última instancia debe decidirse la aplicación de la norma–, para quien “ya están dadas la condiciones para que Rosario adhiera a la ley lo antes posible”.
En primer lugar, Zamarini llamó a la opinión pública a “no dejarse engañar por dobles discursos que intentan desinformar a la ciudadanía en pos de intereses de algunos empresarios”.
En ese sentido, señaló que “no es cierto que cerrarán los shoppings ya que la Ley prevé que pueden abrir durante la tarde la gran mayoría de los comercios que allí funcionan, sean gastronómicos, de esparcimiento, venta de mercadería y cualquier otro rubro”.
“Es cierto que los ciudadanos tienen derecho a elegir si trabajan o no pero la Ley también contempla que los locales superiores a 200 metros cuadrados, que son los únicos que deberían cerrar, pueden funcionar con jóvenes de primer empleo, estudiantes universitarios o atendidos por sus dueños. Esa es otra gran confusión que debe desterrarse”, afirmó el concejal socialista.
Además, negó que la sanción de la Ley pueda afectar al turismo en la ciudad de Rosario, tal como había sugerido la intendenta días atrás. “Está claro que solamente se verán afectadas las grandes cadenas de supermercados ya que la gran mayoría de los comercios funcionará normalmente”, y agregó: “No creo que ningún turista llegue a Rosario los domingos para comprar mercadería en los supermercados”.
Según el titular del cuerpo legislativo, se trata de “un cambio de costumbres” que deberá realizarse. “Toda modificación en la conducta lleva su tiempo. Aquellos que compran los domingos deberán hacerlo los sábados o cualquier otro día. No podemos perder de eje que estamos hablando de la consagración de un derecho de los trabajadores”, advirtió.
En cuanto a la propuesta de la intendenta Mónica Fein de realizar una consulta popular a la ciudadanía de Rosario por la posible aplicación de la Ley, Zamarini replicó: “Estamos hablando de los derechos de los trabajadores y en este caso el gremio mercantil ha realizado un gran trabajo para que el descanso dominical se haga realidad. Los trabajadores son la parte involucrada y ellos ya han dado su claro veredicto sobre este asunto”.
“Personalmente siempre manifesté mi apoyo al descanso dominical y presenté un proyecto en el mes de marzo en esa dirección que fue aprobado por unanimidad. Entiendo que en Rosario están las condiciones dadas para que podamos adherir a esta Ley lo antes posible”, sostuvo el edil.
“Toda conquista laboral debe ser celebrada y no estamos ante una menor, ya que involucra la posibilidad de dispersión y recreación de los empleados mercantiles y sus familias. Como dirigente socialista no puedo sentirme más que gratificado y con la obligación política y moral de volver a promoverla en el Concejo”, agregó.
Por último, el presidente del cuerpo legislativo rosarino volvió a lamentar las presiones llevadas adelante por la empresa Coto para impedir la promulgación de la Ley e instó a toda la clase política a estar “alertas en el futuro inmediato” para evitar “provocaciones similares que atentan contra la democracia y el estado de derecho”.
