
La jueza Alejandra Rodenas procesó este miércoles a un joven de 23 años, y a un policía por el atentado a balazos a la vivienda particular del gobernador Antonio Bonfatti, y dictó falta de mérito para otros tres acusados.
La jueza de instrucción 2 de Rosario, Alejandra Rodenas, dictó este miércoles el procesamiento con prisión preventiva de Emanuel José Sandoval, alias ‘Ema Pimpi’, un presunto “soldadito” y jefe de un grupo violento de la zona norte de Rosario.
La jueza le endilgó los delitos de amenazas agravadas por el anonimato y por el uso de arma de fuego, abuso de arma y daño, al entender que Sandoval fue el “planificador, organizador e instigador” del atentado a la vivienda particular de Bonfatti en Rosario, ocurrido a las 21.15 del 11 de octubre de 2013.
A la vez, Rodenas procesó con prisión preventiva al ex agente policial de la seccional 10ma de Rosario, que posee jurisdicción sobre el domicilio del gobernador, Pablo Alejandro Espíndola (30), por encubrimiento agravado.
A Espíndola le encontraron bajo el asiento de un Peugeot 206 que conducía una pistola que fue una de las armas utilizadas para balear el frente de la casa de Bonfatti, según determinó una pericia.
El policía fue detenido durante un operativo de tránsito semanas después del atentado, y arrestado luego de intentar escapar al control, recordaron los investigadores.
Si bien en un primer momento la jueza le endilgó participar de la planificación del hecho, finalmente hoy lo procesó sólo por encubrimiento.
En tanto, Rodenas dictó falta de mérito a Saúl Isaías Sánchez, Germán Ramírez y Manuel Martínez, otras tres personas que habían estado involucradas en el expediente.
De acuerdo a la investigación, el 11 de octubre del año pasado cuatro personas que se movían en dos motocicletas dispararon al menos 14 veces contra el frente del domicilio del gobernador santafesino, ubicado en la ochava de Darragueira y Gallo, en el barrio Alberdi de la zona norte de Rosario.
Tres de los disparos ingresaron a la casa, cuando Bonfatti veía un partido de la selección argentina de fútbol y su esposa, Silvia Tróccoli, estaba en la cocina.
La investigación de la jueza Rodenas determinó con grado de probabilidad que Sandoval fue el organizador del ataque, que realizaron cuatro personas pertenecientes a su “banda”, que no están identificadas.
Según constancias del caso, ‘Ema Pimpi’ trabajaba para el empresario Luis Medina, un presunto narcotraficante asesinado de 16 balazos el 29 de diciembre pasado en Rosario.
Un testigo reservado que declaró en la causa afirmó que el atentado a Bonfatti fue organizado por Sandoval por pedido de Medina y de otros presuntos narcos rosarinos, en respuesta a la persecución estatal contra los vendedores de drogas.
También existe un informe de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de la Policía provincial en el mismo sentido y la justicia recibió llamados anónimos que también sindican a Sandoval como el organizador de la balacera.
La interpretación de la defensa
El abogado del ex comisario Espíndola, Paul Krupnik, analizó el fallo de la jueza Rodenas
y en prmier lugar se refirió a la imputación que se le hizo a su defendido y aseguró que «el encubrimiento es pura y exclusivamente por el arma de fuego, pero se lo despega del atentado, ya sea de la parte ideológica como también de haberlo materializado».
Respecto a la resolución de la jueza Rodenas sobre la conversación acerca de dinero ilegal, Krupnik en declaraciones a LT8, explicó: «Hay una escucha telefónica que entre un personal de fuerza seguridad, el policía Almirón, y otra persona detenida, donde se hace referencia directa al aporte económico de distintas personas de la administración central de esta provincia, lo que dice Rodenas es que esta cuestión debe ser investigada en el ámbito de la justicia federal».
Mientras que según su interpretación del fallo, «la jueza otorga a Sandoval (Emanuel, el otro procesado) el rol de ser el idéologo de esta situación», dijo para indicar que son resoluciones que necesitan de segundas lecturas que habrá que realizar en los próximos días.
«Lo que se indica en una primera mirada que esto es consecuencia de una disputa territorial. Que había una discusión entre determinados personajes con el jefe de la comisaría 10ª y que a partir de estas rispideces, cambios de opiniones, se decide desde un sector atentar contra la casa de gobernador para obtener de esa manera el desplazamiento del jefe de la comisaría, esta es la hipótesis que en una primera aproximación se infiere del fallo», aseguró Krupnik.
En ese sentido señaló que sería opuesta a «la versión que ha dado el gobernador sobre este caso cuando ha tenido que responder, él siempre dijo que sería como una especie de venganza por la lucha contra la narcocriminalidad en la provincia».
Fuente: Télam, La Capital
