Foto: Télam/Romero José.
Foto: Télam/Romero José.

“Este proyecto político, desde 2003 con errores y aciertos, ha comenzado a construir la noción de igualdad en Argentina”, dijo la presidenta este sábado al pronunciar su discurso desde Casa de Gobierno, tras el acto por los 31 años de democracia ininterrumpida que se realizó en Plaza de Mayo hasta que cerca de las 19 la lluvia interrumpió el festival artístico.

“La democracia no se suspende por mal tiempo”, fue el puntapié inicial con el que la mandataria abrió el discurso que debió trasladarse al interior del palacio de gobierno por cuestiones climáticas, pero que en principio iba a realizarse desde el escenario central montado en la Plaza de Mayo a la que se acercaron miles de argentinos para participar de la celebración popular.

Acompañada por todo su gabinete, gobernadores, militantes, dirigentes sociales, Abuelas de Plaza de Mayo, hijos y nietos recuperados, entre otros, la jefa de Estado planteó su discurso desde una perspectiva histórica y comenzó por analizar el contenido de los 31 años de democracia.

“La democracia no es una democracia de manual”, remarcó antes de recordar los cursos de instrucción cívica que se daban durante la última dictadura en los que apenas se decía que la democracia se compone de tres poderes, pero no se podía votar, entre otras cosas.

“Después tuvimos democracia con participación a través del voto”, continuó y redondeó: “Faltaba democracia con igualdad. Podés decir, podés pensar libremente, pero también tenés que tener los elementos que te permitan decidir porque si no esa libertad es vacía”.

Tras esa introducción, la Presidenta sostuvo que el cambio introducido por este gobierno, al que definió como construcción de la “noción de igualdad”, se produjo a través de la voluntad de “cambiar la matriz productiva”.

La modificación de esa matriz, enumeró, estuvo signada por “reindustiralizar el país, poner en marcha miles de convenios colectivos, crear millones de puestos de trabajo”.

También destacó, entre otras cosas, la inclusión de los jubilados que estaban fuera del sistema previsional, la movilidad jubilatoria, la inversión en Educación y remató: “Podemos hablar de que somos el proyecto del desendeudamiento de la República Argentina”.

“Somos el proyecto que le dijo al Fondo Monetario Internacional que éramos los argentinos los que decidíamos nuestras políticas”, continuó, y antes de concluir con las definiciones del proyecto que encabeza arrojó la definición que desató el más sonoro aplauso de todo el discurso: “Somos el proyecto de la memoria, la verdad y la justicia”.

Tras describir y enumerar una larga lista de proyectos impulsados por el kirchnerismo, como la Asignación Universal por Hijo y los planes Conectar Igualdad y Procrear, la mandataria instó a todos los candidatos a presidentes a definir qué es lo que piensan hacer en caso de tener la posibilidad de gobernar la Argentina.

“Queremos que nos expliquen cuál es el proyecto, porque no basta con una foto, una campaña de marketing, un asesor que dice qué hacer y elegir un color. El país es mas que eso”, los desafió.

La presidenta llamó a analiza los hechos con perspectiva histórica, y afirmó que “la historia del país nos demuestra que a lo largo de estos 200 años ha habido dos proyectos de país”. Dijo que hay una línea que une el préstamo de la Baring Brothers que tomó el presidente Bernardino Rivadavia, “entre ese endeudador y los que vinieron después: Martinez de Hoz o los que se enquistaron en los partidos populares”. Señaló que en 20 años “primero estatizaron la deuda; después con un gobierno de mi partido; endeudaron al país y en otro en gobierno elegido por voto popular, cerraron la puntada: soltarnos la mano, con el megacanje y otras cosas que pasaron”.

La Mandataria sostuvo que “también están los que forman parte del proyecto de rendición permanente”. En ese sentido, se preguntó “qué diferencia hay entre los que le decían a Belgrano, ´deje el norte y vuélvase´, de los que me dicen a mí ´negocie en cualquier término con los fondos buitres´”. Indicó que “no hay ninguna diferencia”, al tiempo que distinguió que “antes venían con armas y cañones, ahora vienen con las armas de la economía o del mercado”.

Aseguró que “estos dos proyectos tienen distintos protagonistas y hasta distintos partidos políticos que los encarnan en distintos momentos”. Por ello, sostuvo que “el país y la patria son algo más que una foto, un color o una campaña”. Y remarcó que “este camino de estos once años y siete meses no han sido fáciles, no han sido coser y cantar las cosas que hemos logrado”.

Como es costumbre, la mandataria abordó en su discurso toda la gama de temas que atraviesan la coyuntura, aparezcan o no en los medios masivos de comunicación y, en ese marco, cuestionó el accionar de algunos miembros del poder judicial y se acordó de aquellos que agoraban que el dólar llegaría a valores récord hacia fin de año, entre otras especulaciones negativas sobre la economía argentina.

Fue allí que sostuvo que «no es cierto que el Poder Judicial sea corporativo, porque si no los defendería a todos» al hacer mención a la «persecución y hostigamiento» mediático y judicial que sufren algunos fiscales y la procuradora Alejandra Gils Carbó.

Tras mencionar que su gobierno debió «soportar nueve corridas cambiarias precedidas por miles de portadas catastróficas diciendo que el mundo se venía abajo», la mandataria señaló que ahora «a los sicarios mediáticos se le unen algunos sicarios judiciales» y recordó que el ministro de Justicia, Julio Alak, fue llamado a indagatoria -por su gestión en Aerolíneas Argentina durante la intervención de 2008- 15 minutos antes de debatir el Código Procesal Penal en el Congreso.

«Nunca un fiscal llamó a alguno de los empresarios vaciadores extranjeros» de la línea de bandera subrayó.

Hacia el final de su discurso, la mandataria volvió a referirse a las candidaturas presidenciales de dirigentes de su mismo espacio y de otros: “Quiero decirles a todos que las candidaturas son algo mas que una foto, un color, bonitas palabras. Necesitamos hombres y mujeres identificados con proyectos colectivos. Lo necesita la democracia”.

“Cuando la sociedad deposita las esperanzas en una urna y luego es defraudada, el daño que se le hace a las instituciones, a la democracia, es inconmensurable”, sostuvo antes de pedir que “nadie” la “nomine a nada”.

En esa línea, la presidenta remarcó que las candidaturas son construcciones que se dialogan con los compañeros de militancia, tras lo cual agregó: “Las cosas se construyen con amor y con alegría”.

“Hay un amor -concluyó- que une todo eso, que se torna colectivo, un amor que se torna liberador, es el amor a la patria. Por el amor a la patria el pueblo es invencible y la nación Argentina será libre, digna y soberana. ¡Por una argentina con soberanía economía, autonomía política e igualdad social!”.

En la plaza

Tal cual advirtió en el discurso oficial brindado previamente en Casa de Gobierno, la presidenta salió afuera para hablar de cara a los jóvenes en la mítica Plaza aunque «me electrocute».

«Les agradezco la inmensa presencia aguantando la lluvia, el viento y el granizo. Nos quieren correr con buitres desplumados, y no entienden que esta es la plaza del amor, del aguante, la democracia y de todos los argentinos», señaló apenas subió al escenario para hablar a los militantes que soportaron el temporal para cerrar el festejo.

En ese sentido, destacó que «cuando muy temprano veía entrar las columnas de jóvenes, pensaba en que ustedes son el legado más importante» del proyecto, y sostuvo que «algunos creen que puedo constituir una amenaza, pero tienen que saber que si traicionan las banderas; si vuelven a querer restaurar un sistema conservador el problema serán ustedes, porque crecieron en un país distinto».

«El problema también serán los millones de jubilados que consiguieron derechos, los miles de científicos repatriados, y el proyecto de país que incluye, moviliza y permite progresar en la vida», añadió.
Por otra parte, pidió mantener «una perspectiva histórica», dado que «tenemos que seguir manejando hacia adelante y mirando por el espejo retrovisor».

Al referirse a la postura de los medios, recordó que días atrás recibió a Casey Wander, el niño de 11 años cuestionado en algunos diarios y canales por defender al kirchnerismo, al sostener que «les molestó principalmente que sea rubio y que se llame Casey, porque su estereotipo no cierra con el del choripán y la coca, y es que nunca entenderán a este modelo y a ustedes».

Para cerrar su discurso, expresó que le gustaría que «quienes no comulgan con nuestras ideas, puedan discutirlas sin insultos, calumnias e injurias», aunque dejó en claro que «no podrán quitarnos esta historia, porque la Patria sigue siendo el otro».

El festejo cerró con un show de fuegos artificiales, que continuó con celebraciones de militantes y funcionarios que acompañaron a la mandataria a la Plaza.

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La plaza fue colmada por unas 100 mil personas. Foto: Santa Cruz Alejandro/Télam.
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