
“Pedimos prisión efectiva para que cuando una persona alcoholizada tome un volante sepa que puede ir preso”, dijo Fabiana Ferreyra, madre de uno de los jóvenes muertos en un choque automovilístico en febrero de 2014 y por el que este lunes comenzó el juicio oral.
Este lunes comenzó el juicio oral y público por las muertes de Emiliano Cáceres y Facundo Aguirre (ambos de 18 años), ocurridas el 22 de febrero del año pasado en un choque producido en Provincias Unidas y avenida Pellegrini. El caso fue ganando espacio en la agenda pública rosarina gracias a una campaña sostenida por los familiares y amigos de los jóvenes, quienes aseguran que los pibes exigían al conductor (Federico Gómez), antes del choque, que detenga el auto y los deje bajarse. Además denuncian que hubo un encubrimiento de pruebas por parte de la madre del acusado, una sargento de la policía.
“Esto no fue un accidente, esto fue un choque en manos de un alcoholizado, que venía a 160 kilómetros por hora”, señaló este lunes Fabiana Ferreyra, la madre de Emiliano, entrevistada por Redacción Radio (Del Plata Rosario, FM 93.5, de 9 a 9.30).
Ferreyra, desde la puerta de los tribunales provinciales –donde realizaron junto a familiares y amigos una vigilia e instalaron un acampe–, recordó que el día del choque “los chicos que venían dentro del vehículo le pedían por favor que querían bajarse, que detuviera la marcha, mientras que él aceleraba aún más, donde termina impactando y mueren instantáneamente mi hijo Emiliano y Facundo”.
“Nosotros estamos reclamando una condena ejemplificadora y con prisión efectiva”, sostuvo Fertreyra y amplió su planteo: “Queremos sentar un antecedente, para que los homicidios culposos dejen de ser excarcelables, porque en el caso nuestro, que es doble homicidio culposo agravado, hubo muchísimas irregularidades que se están investigando”.
La mujer indicó que piden “prisión efectiva para que cuando una persona alcoholizada tome un volante sepa que puede ir preso”, bajo el entendimiento de que de esa manera se “va a prevenir la vida de muchos Emi y Facu”.
“Denunciamos a Sonia Gómez, la mamá del conductor, que es sargento de la Unidad Regional II, que desde el primer momento del choque, estuvo actuando como policía dentro del perímetro prohibido, le dio de beber agua a su hijo desde el primer momento hasta las 13 horas que le hicieron el análisis y la sangre que le extrajeron fue menos de un mililitro y no pudo ser analizada”, precisó Ferreyra.
“Además –añadió la madre de Emi– Sonia Gómez ingresó al vehículo antes que los peritos retirando las pertenencias de nuestros hijos y llevándolas a su domicilio. Siendo funcionaria policial sabe perfectamente como es el protocolo a seguir”.
Para los familiares y amigos de Emi y Facu, que se quedarán frente a los tribunales durante todo el juicio y oral y público, “esta mujer tendría que ser citada por la Justicia y exonerada de la fuerza, junto con todas las personas que intervinieron en este caso, que fueron: el comisario Fantín, la propia Gómez, el enfermero Moreyra que extrajo la sangre y luego desapareció, todo para beneficiar al conductor”.
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