
Con una pobre movilización y un alto acatamiento entre los sindicatos convocantes, la huelga nacional realizada por las centrales opositoras en Rosario se sintió gracias a los gremios del transporte. Para los Recolectores la jornada de protesta “fue un éxito”. “Este paro solo puede acumular en la derecha”, plantearon desde los gremios que no adhirieron.
La medida de fuerza de los sindicatos opositores al gobierno nacional, encabezada por las CGT de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, junto a la CTA de Pablo Micheli, tuvo como principal sostén la falta de colectivos, que se hizo notar en las calles de Rosario. La adhesión de la delegación local Amsafé –gremio de los docentes públicos–, que contó con el acompañamiento del ministerio de Educación santafecino – tras su anuncio de que no habría descuentos por participar de la huelga–, completó el panorama para que la ciudad guardara un aspecto de semi quietud al dejar cerradas las escuelas. También hubo cortes y piquetes de Camioneros y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) en Circunvalación, más una pobrísima movilización de la plaza 25 de mayo a la San Martín. “Las demandas son por paritarias sin techo e impuesto a las ganancias”, recordó Marcelo Pipi Andrada, secretario general de los Recolectores.

El referente del sindicato de Recolectores consideró que el paro tuvo un “altísimo acatamiento que osciló el 95 por ciento en la ciudad” y que “fue un éxito la medida de fuerza”. “Seguramente si no hay respuestas los paros pueden seguir”, anunció Andrada. “No nos bajaremos del pedido de un aumento salarial que supere el 30 por ciento”, agregó el gremialista.
“El gobierno tiene que leer estos paros que son de muy alto acatamiento y que se hacen por reclamos justos para los trabajadores”, sostuvo el dirigente moyanista quien se mostró confiado que tras la protesta ahora “venga un guiño del ejecutivo nacional”.

Al paro en Rosario adhirieron, entre otros gremios, UTA, Camioneros, Recolectores, Dragado y Balizamiento, Coad –que cumplió 48 horas de huelga–, ATE Rosario, Amsafé Rosario, Asociacion del Personal de La Junta Nacional De Granos (Apjng), Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Sindicato Del Seguro, Nueva Organización De Trabajadores Estatales (Norte – Pami) y Ceramistas.
Los que no pararon
Entre los que no adhirieron se destacaron los docentes privados nucleados en Sadop, los públicos santafecinos de la delegación provincial de Amsafé, el gremio de los Bancarios; Atsa Rosario (enfermeros y camilleros de sanatorios privados trabajan normalmente); Aota (segundo gremio de choferes de colectivos), Personal de Obras Sanitarias; Smata (automotrices), la UOM, los trabajadores Municipales nucleados en la Festram; los trabajadores del peaje (Sutracovi), el gremio telefónico, Luz y Fuerza, Estaciones de servicio (Soesgpyla) y los Judiciales de Santa Fe.
Precisamente el titular de los Judiciales de Santa Fe, Juan Nucci, fue uno de los referentes gremiales de ese sector que explicó la posición de quienes no participaron de la medida de fuerza. “En el país hay solo dos proyectos de poder, el movimiento nacional y popular, que lidera nuestra Presidenta, y la derecha neoliberal, que tiene como figura política más importante a Mauricio Macri y es apoyada y sostenida por las grandes corporaciones económicas y políticas”, sostuvo Nucci.
Según el gremialista rosarino “los trabajadores sabemos absolutamente que la lucha por seguir recuperando derechos, como lo venimos haciendo ininterrumpidamente hasta hoy desde que asumiera el gobierno Néstor Kirchner, requiere la defensa de lo conquistado, y eso solo se logra manteniendo y profundizando el rumbo que sostiene nuestra compañera Presidenta”.
“Fuimos y seremos solidarios con todas las luchas”, indicó Nucci y remarcó: “no obstante considero que cualquier medida, en este caso un paro, que se autodenomina de sindicalismo opositor solo puede acumular en la derecha”.
Demostraciones de fuerza
La protesta, en las afueras de la ciudad, incluyó una serie de piquetes en distintos puntos, sostenidos entre las 10 y las 15 por los Recolectores junto a los Camioneros –en Circunvalación y Presidente Perón– y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) –en las salidas a Buenos Aires y Santa Fe–.
Desde las 16 los cortes se levantaron y comenzaron a desconcentrarse los camiones. “El servicio de recolección y barrido inicia su turno nocturno a las 20” de este lunes, según indicaron los Recolectores.
Por otra parte, y convocada por los maestros de Amsafé Rosario hubo una movilización que partió de plaza 25 de Mayo hasta la San Martín, con una muy baja participación de docentes. Había expectativa puesta en esa marcha, pautada para las 10.30, ya que la dirigencia rosarina -cuyo delegado es Gustavo Terés-, abiertamente opositora a la conducción santafecina del gremio, había rechazado los planteos de que el paro debía tramitarse en el ámbito provincial del sindicato. Finalmente, la escasa presencia de maestros pareció dar la razón a la conducción provincial, en manos de Sonia Alesso, quien además es la secretaria general del sindicato nacional de los docentes públicos (Cetera).

Quizás donde más se notó el paro fue en el tránsito, por la despejadas calles de Rosario. Allí se hizo muy evidente la ausencia total de colectivos –la Unión Tranviaria Automotor (UTA) fue una de las principales convocantes a la huelga– y, a pesar de que los peones de taxis no adhirieron a la protesta, la fisonomía de la ciudad se mostró inequívocamente mansa y tranquila.

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