
El gobernador electo de Santa Fe, Miguel Lifschitz, aseguró que hará «los máximos esfuerzos y a desarrollar un plan de trabajo para disminuir los niveles de violencia y de inseguridad». Además remarcó que en su gestión serán «muy austeros y ordenados».
El dirigente manifestó la mañana de este miércoles que «todavía no hay propuestas, no hay nombres, no tengo nada definido» respecto a la constitución de su gabinete, aunque destacó que su gobierno «será muy austero».
Lifschitz hizo sus declaraciones en el marco de la ceremonia de entrega de diplomas a las autoridades electas en los comicios celebrados en la provincia el pasado 14 de junio, que organizó la Secretaría Electoral de Santa Fe, en el Teatro Municipal 1 de Mayo de esta ciudad.
Allí, el gobernador electo, al ser consultado sobre la constitución del gabinete respondió: «vamos a iniciar esta semana las primeras reuniones con el radicalismo, empezaremos a discutir y conversar sobre los criterios para integrar el equipo. Aún no hay propuestas, no hay nombres, no tengo nada definido”.
«Se abrirá una mesa con el radicalismo y éste definirá los integrantes de esa mesa. Entiendo que van a estar representados todos los sectores”, aseguró.
Seguidamente, desmintió haber tenido reuniones con Mauricio Macri y aseveró que «en estos días se dicen muchas cosas», y al ser preguntado a quién votará en las elecciones presidenciales de octubre respondió que lo hará por Margarita Stolbizer.
Sobre sus prioridades de gobierno, Lifschitz señaló que van a necesitar «ser muy austeros y ordenados, pero al mismo tiempo ver cómo recuperamos el ritmo de la actividad económica”, y agregó que «hay que ordenar el gasto público, priorizar las cuestiones más importantes, entrar en un marco de discusión sobre ellas y cómo enfocamos la inversión pública».
En cuanto a la problemática de la seguridad, el ex intendente rosarino dijo que quiere sentarse «en una mesa con las máximas autoridades de la policía, los referentes del Poder Judicial y a los legisladores, para trabajar coordinados».
“La inseguridad es el problema más apremiante que voy a tener que enfrentar como gobernador», explicó, y acotó que «desde que terminó el proceso electoral mantengo reuniones con expertos en Seguridad y con el ministro actual. La idea es tener un plan elaborado y acordado para implementar desde el 10 de diciembre. Vamos a profundizar los cambios que se vienen realizando y hacer los ajustes necesarios”.
“Los cambios van a ser con sentido común, diálogo y racionalidad», afirmó, y dijo finalmente sobre la presencia de efectivos de Gendarmería Nacional en esta provincia que «necesitamos que estén por nuestra condición geográfica. Tenemos un litoral pluvial de 800 km y las dos rutas nacionales fundamentales por donde ingresa el narcotráfico al país. Ni bien tengamos autoridades nacionales electas, nos vamos a sentar a dialogar”.
Fuente: Télam
