La Justicia rosarina dictó la prisión preventiva de Virginia Carolina Seguer, de 38 años, y a su madre Alicia Fernández, de 58, acusadas de asesinar al gerente comercial de una compañía de catering que desapareció el viernes pasado y fue encontrado muerto de 64 puñaladas el lunes. Ambas permanecerán en esa condición hasta la finalización del juicio, pese al pedido del abogado defensor, quien requirió sin éxito la detención domiciliaria.
Según informaron fuentes judiciales, la jueza penal Raquel Cosgaya imputó este miércoles a las dos mujeres, a instancias del fiscal Miguel Moreno, por homicidio doblemente agravado por ensañamiento y codicia, cuya pena en caso de ser condenadas es de prisión perpetua.
Ambas permanecerán con prisión preventiva hasta la finalización del juicio, a pesar del pedido del abogado defensor, quien requirió sin éxito la detención domiciliaria.
En la audiencia, el fiscal expuso la evidencia que posee hasta el momento para acusar a las mujeres por el homicidio de Diego Sarjanovic, de 44 años, quien se desempeñaba como gerente financiero de la firma local Mc Catering.
La principal hipótesis de la Fiscalía es que por una deuda de dinero que Seguer mantenía con Sarjanovic, cuyo monto aún no fue precisado, la mujer decidió quitarle la vida con la ayuda de su madre.
Testimonios recopilados por la fiscalía indican que el hombre debía pagar cheques que le entraban a su cuenta y la mujer había prometido devolverle un dinero prestado, aunque luego dijo le habían robado el efectivo por la venta de una casa con la que pensaba saldar la deuda.
Según explicó el fiscal, el informe de autopsia sostiene que del crimen participaron “más de una persona” y que las 64 puñaladas halladas en el cuerpo de la víctima fueron realizadas mientas permanecía con vida, razón que fundamenta el agravante de ensañamiento.
“Cabe suponer que si bien puede haber estado el individuo disminuido en capacidad de acción, por las características del cadáver, es compatible con que hubo una lucha entre víctima y victimario”, dijo Moreno.
El informe sostiene que “es poco probable que haya sido una sola persona” la que mató a Sarjanovic, que medía más de 1,90 metros y pesaba más de cien kilos, y que “el deceso se produjo alrededor del mediodía del viernes 4 de septiembre”.
Además, el examen forense determinó que las imputadas “presentan lesiones en diversas partes del cuerpo, compatibles con el mecanismo defensivo que relata el examen forense” de Sarjanovic, quien habría intentado evitar el ataque.
Según la investigación, el empleado jerárquico salió de su casa el viernes 4 a las 9 de la mañana para encontrarse en un banco de Rosario con un empleado de Mc Catering, la firma para que la trabajaba, pero nunca llegó a ese sitio.
La familia denunció su desaparición y el lunes pasado su cuerpo fue encontrado apuñalado en un departamento del quinto piso de un edificio ubicado en Moreno 511, en el centro de Rosario.
Según el fiscal, en ese lugar residía Alicia Fernández mientras que el alquiler lo pagaba su hija Carolina Seguer.
Las mujeres fueron detenidas el mismo lunes al mediodía en un automóvil cuando escapaban por la ruta nacional 8 en dirección a Córdoba, a la altura de la localidad de Las Vertientes.
Según el testimonio de una ex pareja de Seguer, la mujer le confesó telefónicamente el crimen la noche del domingo, y le dijo que lo había “matado a Diego” con “un cuchillo” y que el cuerpo estaba en el departamento, donde lo encontró la policía.
En tanto, un amigo de la víctima brindó ante la fiscalía detalles sobre las inversiones que hacían Seguer y Sarjanovic, quienes además mantenían una relación sentimental desde hace un año, y sobre la deuda que la mujer tenía con la víctima.

