Foto: Revista 30D
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Como una suerte de carroña vernácula, volvieron los remates de las viviendas únicas. La cifra inquieta y escandaliza, hay unas cinco ejecuciones por semanas y otras cincuenta familias tienen la espada sobre su cabeza en los próximos 15 días. Desde la Concejalía Popular impulsan una ley provincial para resguardarlas ya que no siempre es mala voluntad del deudor, muchas veces entrampado en verdaderos circuitos mafiosos silenciados pero operativos.

La piedra de toque la dio la gran cantidad de reclamos que llegan a la Concejalía Popular, después de haber quedado desprotegido en el marco legal, por caducidad de algunas herramientas como la ley nacional que posponía los remates (2005), o a nivel provincial, en el cierre de inscripción en la llamada ley Lamberto (2010), que promovía la conciliación antes que la bandera roja.

Desde la Concejalía Popular, Nire Roldán encendió el alerta por la cantidad de sentencia de remates que se conocieron en los últimos días. “Cuando comenzamos a trabajar el tema en el 2005, una ley nacional suspendía las ejecuciones por distintos plazos de tiempo, después, el entonces diputado Raúl Lamberto, generó una ley que obligaba a encontrar un acuerdo, abriendo por seis meses un registro de deudores con vivienda única en situación de remate”, relató.

La ley Lamberto colectó unas 12 mil inscripciones de las que unas 8 mil quedaron activas. “Pero hoy sabemos que unas 5.300 aún no sellaron acuerdo y como ya venció el plazo de 180 días, cerró el registro y terminó la protección, nuevamente los jueces, a solicitud de las partes acreedoras exigen los remates de estas viviendas”, describió.

“Fue una solución parcial, ayudó, pero muchos no lograron cerrar acuerdos, como el caso de un periodista rosarino, que tenía un crédito con el Banco Integrado Departamental, que quebró en 1995, y su paquete acreedor fue vendido a un grupo de profesionales que trabajan las acreencias, buscando rematar viviendas únicas”, describió. Y dijo que la solución que le proponen es pagar 500 mil pesos, cuando él era ahorrista con 30 mil dólares depositado y cayó en desgracia por un crédito de 15 mil de la misma moneda, en calidad de garante.

Un mes atrás, la Concejalía logró frenar el remate de su casa en el mismo momento en que se escuchaban las lapidarias palabras de la ejecución buscando oferentes. “Ahí dijimos que la dignidad sea más fuerte que la usura”, narró Roldán, y dijo que ante esa defensa, nadie alzó la voz para medrar con el techo ajeno.

 

Falta de escrúpulos

Según Roldán, como el caso descripto, hay cincuenta para las próximas dos semanas. “Por eso entendemos que es urgente una ley provincial que frene la especulación, la usura y a los acreedores con falta de escrúpulos que posiblemente en Tribunales tengan legalidad pero lo que no tienen es legitimidad”, enfatizó.

E hizo una reseña de los inescrupulosos: Bancos que quebraron, de la vieja empresa Agua Provinciales de Santa Fe cuyo paquete acreedor sigue rematando inmuebles y de la usura de los préstamos de dinero en negro y que se garantizan con bienes reales ejecutándolos mediante mecanismos como renovación de deudas”, describió.

En este contexto, la Concejalía impulsa en Santa Fe una ley similar a la que existe en otras provincias como Buenos Aires, que plantee la inembargabilidad y la inejutabilidad de viviendas únicas. En la base de la demanda está el artículo 14 Bis de la Constitución.

Roldán anunció además que dentro de dos semanas convocarán a las organizaciones sociales y gremiales de Rosario para finiquitar el proyecto de ley que oficie de paraguas a quienes sin obrar de mala fe, en medio de vaivenes económicos, quedaron frente a uno de los mayores problemas, perder el techo propio.

“No podemos pensar en solucionar problemas de vivienda con créditos mientras que la usura se queda con inmuebles”, dijo Roldán. Y ubicó cuatro tipos de situaciones: las instituciones que desaparecen pero venden su paquete acreedor a los estudios jurídicos, las empresas como Aguas Santafesinas a quien la provincia le rescindió el contrato en el 2005 pero su paquete acreedor también sigue vivo, la usura financiera y los garantes de un tercero que no pocas veces al perder el trabajo y no poder pagar, genera la deuda. No se trata de eludir obligaciones, sino de tener escrúpulos en las renegociaciones. Concejalía Popular: Entre Ríos 343, Rosario.

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