La Municipalidad denunciará hoy que en el Café de la Flor, donde el domingo murió electrocutado un músico, había irregularidades en el sistema eléctrico. Según la inspección técnica el disyuntor no estaba conectado, en su lugar había una llave térmica flamante. En la justicia recogen testimonios de quienes días antes vieron cortes sucesivos de electricidad. ¿Había un problema técnico y fue mal resuelto? Así conjeturó ayer el Sindicato de Músicos al anticipar que se conocería, que hubo “una negligencia”.
“Creo que en los próximos días llegaremos a la conclusión de que fue una negligencia imperdonable pero negligencia al fin, de parte de los titulares del lugar”, especuló el portavoz del Sindicato de Músicos, Hugo Vitantonio, en Redacción Rosario.
Hoy, la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, presentará una denuncia por las irregularidades que encontraron en su inspección los técnicos de higiene y seguridad de la Municipalidad. El disyuntor estaba desconectado en el bar de Mendoza 862, donde el domingo a la medianoche murió electrocutado Adrián Rodríguez, el bajista de Raras Bestias, por una descarga eléctrica cuyo origen investiga la justicia.
“Este acto representa una negligencia de una gravedad inusitada que fue determinante para que este episodio culmine con este triste final”, dice el comunicado a través del cual la Municipalidad difundió su decisión de denunciar la irregularidad encontrada en la inspección.
Además, explica que la pericia municipal, ya fue aportada a la causa que instruye la fiscal Valeria Piazza Iglesias. El local había sido controlado en forma integral
el 4 de abril y constatado el 28 de septiembre de este año.
Según el comunicado de la Municipalidad, “en las noches anteriores al domingo, varios músicos y clientes remarcaron en redes sociales que el dispositivo eléctrico saltaba, por lo que para ese entonces estaba conectado. La fiscal ahora deberá estudiar si esto pudo tener algo que ver con la decisión de realizar ese reemplazo durante el fin de semana”.
“Hay que darle un claro mensaje a los empresarios rosarinos, su responsabilidad es muy importante para prevenir este tipo de episodios. Una persona que decide de un día para el otro hacer este tipo de modificaciones está constituyendo una falta gravísima y por eso realizaremos la denuncia”, señaló Pablo Seghezzo, titular de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana
La tragedia pone en agenda la realidad que esbozó el portavoz del Sindicato de Músicos, Hugo Vitantonio, cuando explicó que hay al menos dos circuitos donde tocan las bandas locales. Uno seguro, que llamativamente integra el local siniestrado, y otro más informal, donde la seguridad no estaría garantizadas.
Los grupos musicales no siempre tienen la posibilidad de cuestionar las condiciones de los sitios donde van a tocar o los fondos como para elegir el circuito “serio”. La contradicción debe integrar el debate que se avecina y sumar a las autoridades, porque la relación de fuerzas entres quienes hacen música a pulmón y los empresarios, es asimétrica.

