Foto: Andres Macera.
Foto: Andres Macera.

En el segundo turno electoral de los comicios presidenciales la atención está puesta en quién resultará en el segundo puesto, y si a quien ocupe ese lugar le alcanza para forzar una segunda vuelta con Scioli. Dos modelos en pugna. El aporte de Santa Fe al escenario nacional y a las dos cámaras del Congreso.

El candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, será el postulante más votado en los comicios de este domingo en los que se definirá –o comenzará a definirse- la sucesión de Cristina Fernández de Kirchner y, con ella, los interrogantes sobre el nuevo escenario que se abre luego de doce años de un proceso político cuyos márgenes de autonomía respecto de los poderes fácticos no registra antecedentes desde la recuperación democrática en 1983.

Los que se pone en juego en las urnas es si Scioli se convierte en el próximo presidente de los argentinos al superar el 45 por ciento de los votos, o el 40 pero con una diferencia de 10 puntos respecto del segundo candidato votado.

El postulante de Cambiemos, el empresario Mauricio Macri, y el de Unión por una Nueva Argentina (UNA), Sergio Massa, disputan el segundo puesto con la aspiración de que el apoyo popular les permita acortar la brecha de diez puntos en relación al candidato oficialista y forzar, de ese modo, un balotaje. Modesta ilusión para quienes declaman desde hace dos años un irrevocable fin de ciclo.

Ambos sostienen que es cada uno de ellos y no el otro quien está en condiciones de ganarle una segunda vuelta al candidato del oficialismo, en caso de que ese escenario fuera posible.

Con menos chances disputan también la Presidencia este domingo la genética Margarita Stolbizer (Progresistas); el puntano insistente Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal); y el trotskista con onda Nicolás Del Caño (Frente de Izquierda).

Los resultados de las elecciones primarias de agosto y la mayoría de las encuestas posteriores que se publicaron reducen a los tres primeros candidatos el lote de los postulantes con chances de pelear por cuatro años de estadía en la Casa Rosada.

Tras doce años de indiscutible protagonismo político y con un índice de valoración positiva de su conductora poco frecuente en la política local luego de dos períodos de gestión, el kirchnerismo llega a estas elecciones con un candidato impuro que, sin embargo, le garantiza la posibilidad de un triunfo electoral. Un matrimonio por conveniencia cuyo futuro es, como el de todo matrimonio y como el futuro mismo, incierto.

Con más de una década de férrea permanencia de sus pies en los márgenes interiores del plato, a pesar de los temblores que sacudió a la escudilla, Scioli abraza la causa del espacio político al que pertenece. Daniel Osvaldo no es Macri, mal que le pese a Del Caño. Pero tampoco es Cristina, mal que le pesa a muchos adherentes al kirchnerismo que preferirían la continuidad de su conductora.

Como fuere, lo que se pone en juego en estos comicios es la continuidad de un modelo de país que puso la mirada en la integración latinoamericana; en el trabajo y el consumo internos; en la soberanía política y la independencia económica respecto de los países centrales y de los poderes fácticos locales; en la industrialización y la sustitución de importaciones; en el desendeudamiento que agobiaba a la Nación y restaba autonomía política; en las minorías segregadas; en las mayorías excluidas.

Lo que está en disputa, entonces, no son matices de un proyecto único. Es, en términos militantes, “Patria o colonia”.

Por casa

En la provincia de Santa Fe, tercer distrito electoral de la Argentina, además de la fórmula presidencial se eligen este domingo los tres senadores nacionales y se renuevan diez escaños de los 19 que le corresponden en la Cámara de Diputados.

Los resultados de las Paso de agosto arrojaron un claro triunfo de las listas del Frente para la Victoria, que para senador encabeza Omar Perotti y para diputados Marcos Cleri.

Los estudios de opinión pública conocidos no registraron oscilaciones importantes entre las primarias y las elecciones generales de este domingo, y ubican el kirchnerismo santafesino por encima del tercio del padrón.

El FpV local va por una elección que le permita el triunfo a Scioli en este distrito y que corone, a la vez, a las listas legislativas.

El segundo lugar en Santa Fe, en las Paso, lo ocupó el frente Cambiemos, que postula a Carlos Reutemann para renovar su banca en el Senado y a la presentadora Ana Laura Martínez a la Cámara baja.

La sorpresa en aquella elección la dieron los candidatos de Massa: Eduardo Romagnoli (Senado) y Alejandro Grandinetti (Diputados). El tercer lugar alcanzado empujó un escalón más abajo al gobernante Frente Progresista, que se presenta a los comicios con boleta corta, es decir, sin candidato presidencial adherido a las categorías de legisladores nacionales.

Algunos sondeos –cuya precisión y veracidad se comprobarán con el escrutinio provisorio– señalan un posible cambio de lugar en el podio entre los segundos y terceros, con relación a las Paso.

Si ese escenario se diera y el Frente Progresista mantuviera su flaco 13 por ciento de adhesiones, el empresario Romagnoli (UNA) podría alzarse con una banca en el Senado, jubilando en un mismo acto a Reutemann y a Hermes Binner.

En su paso de esta semana por Rosario, Massa denunció que Reutemann reparte en varias ciudades santafesinas el voto a senador con el del tigrense como postulante presidencial. Nadie lo desmintió.

Para imponerse sobre el Lole el empresario del mercado ganadero Romagnoli debe descontar los 9 puntos de diferencia que el productor agropecuario obtuvo de ventaja en las primarias. Una tarea ardua pero a la que los frentistas renovadores no le escatiman entusiasmo.

En los comicios del domingo Cambiemos pondrá a prueba la capacidad de Macri de retener los votos que en las primarias fueron a sus contrincantes internos, el radical Ernesto Sánz, y la coalidora cívica Elisa Carrió. Esa puede ser una clave.

El Frente Progresista, por su parte, apuesta al corte de boleta, para el cual centró todos sus esfuerzos de campaña entre las Paso y las generales. La trascendencia de la elección presidencial posterga las candidaturas legislativas a un insustancial segundo plano.

Ese factor, entre otros, relegó a la coalición liderada en Santa Fe por el socialismo al cuarto puesto en los comicios primarios, con apenas el 13 por ciento, sesenta días después de que el candidato a gobernador de ese espacio, Miguel Lifschitz, ganara por un rasguño la elección pero con un tercio de los votos.

Poroteando

La elección de senadores santafesinos, como la presidencial, se juega en el segundo puesto. Salvo catástrofe, Perotti y la segunda en su lista, María de los Ángeles Sacnun, serán los dos representantes elegidos por la primera minoría.

Como marca la reforma constitucional de 1995, el tercer senador por cada distrito corresponde a la segunda minoría. En las primarias, ese lugar lo ocupó Reutemann, que busca su tercer mandato consecutivo en la Cámara alta mientras hace campaña bajo la consigna de la importancia que tiene en política la alternancia.

También pelean por ese lugar, como se dijo, Romagnoli de UNA y Binner, del Frente Progresista.

Las tres bancas santafesinas que se renuevan son la de Reutemann, que dejó el FpV en 2008 para defender su interés particular como productor agropecuario y el general del sector que gime por mayor rentabilidad, y la de Roxana Latorre que fue y volvió. La tercera corresponde al socialista Rubén Giustiniani. Es decir que el FpV sumará una banca más en el próximo Senado y la tercera está en disputa.

En Diputados, la lista del FpV liderada por Marcos Cleri buscará repetir su triunfo de agosto, cuando superó por seis puntos a la de Anita Martínez (Cambiemos), dejando más rezagadas aún a las nóminas de Alejandro Grandinetti (UNA) y Hugo Marcucci (Frente Progresista).

De mantenerse ese orden de prelación, el kirchnerismo santafesino mantendría las cuatro bancas que pone en juego en la Cámara baja, que serían para Cleri, Silvina Frana, Alejandro Ramos y Lucila De Ponti.
Cambiemos, por su parte, ingresaría a Anita Martínez, Lucas Incicco y José Núñez. Atento a que en las elecciones de 2011 el PRO no presentó candidatos a diputados nacionales, si en esta ocasión logra tres bancas ampliará su participación santafesino en la Cámara baja.

El massismo lograría dos bancas, si se repiten los resultados de las Paso, que serían para Grandinetti y Vanesa Massetani.

El restante escaño en juego quedaría en manos del radical Marcucci, del Frente Progresista, a no ser que ese espacio mejore su magro resultado de agosto. El Frente renueva cinco bancas en Diputados, las que obtuvo en 2011 cuando la lista fue encabezada por Juan Carlos Zabalza y Binner fue el candidato presidencial de ese espacio y quedó segundo, a 37 puntos de distancia de Cristina Fernández de Kirchner.

Tercero

La provincia de Santa Fe tiene un padrón de 2.680.736 electores habilitados para votar, distribuidos en 1.290 locales de votación y 7.934 mesas, que lo sitúa como tercer distrito en importancia, detrás de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, y representa el 8,36 por ciento del padrón general del país.

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