Lifschitz lamentó este viernes el cierre de Sol, del que había sido informado por su propietario y por el gobierno nacional. Dijo que entiende las razones de la Casa Rosada pero que no se puede mirar «sólo desde Buenos Aires».
El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se lamentó este viernes por el cierre de la firma Sol Líneas Aéreas y dijo que si bien entiende “las razones” esgrimidas por el Gobierno, “no podemos tener una mirada sólo desde Buenos Aires”.
El mandatario santafesino reveló que conocía la situación de la empresa porque en la última charla que mantuvo con su presidente, Horacio Angeli, le dijo que pensaba declarar “la quiebra”.
Además, Lifschitz contó que al reunirse la semana pasada con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y la titular de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini, ambos funcionarios le plantearon que rescindirían el convenio que unía a Sol con la línea aérea de bandera, que constituía su sostén financiero.
“Dicen que no es conveniente, que el contrato es deficitario”, dijo el gobernador de Santa Fe.
“Entiendo las razones –continuó-, pero también entiendo que hay que pensar en el interior”.
Lifschitz consideró que el cese de actividades Sol hace “perder conectividad” a Rosario con otras ciudades argentinas y de países limítrofes, como Punta del Este.
“No podemos tener una mirada sólo desde Buenos Aires. Hay que pensar en la necesidad de desarrollo del interior”, dijo el mandatario en declaraciones a Radio Dos.
Y evaluó que el cierre de Sol “es un gran problema para la región, perdemos una línea de bandera local y es lamentable”.

