
Vecinos de los barrios ubicados en la zona de Puente Gallego llevaron este martes su preocupación al Concejo ante el temor a ser desalojados. “No quieren que les regalen nada”, aseguró la edil Celeste Lepratti.
Los vecinos de los barrios Bajo Hondo, Los Ángeles y Piamonte, expusieron ante los concejales Celeste Lepratti, Norma López y Enrique Estévez, su temor a ser desalojados de sus viviendas donde habitan desde hace más de cinco décadas.
“Al Concejo llegó un grupo de afligidos y atemorizados vecinos, mayoritariamente mujeres, en representación de alrededor de 500 familias, entre los que hay alrededor de 1.800 niños que integran esta comunidad”, contó Lepratti -hermana de Pocho, el militante asesinado en diciembre de 2001-, y agregó: “Se acercaron para plantear una preocupación que tienen por un posible desalojo, ya que se rumorea en la zona que nos ocupa –nacida de un descampado-, que en 40 años se fue poblando, conformando un conglomerado con muchas necesidades, a pesar de lo cual no quieren dejar el lugar, en razón que es su barrio”.
En este sentido, la edil del Frente Social y Popular (FSyP) aclaró que “por el contrario, necesitan mejorar ese lugar y que el Ejecutivo se haga eco de esas mejoras, esto es calles pavimentadas para que la gente pueda salir del barrio sin transitar arterias embarradas, a lo que deben sumarse graves problemas con el agua”.
“Quieren una urbanización en serio, que se merecen como cualquier ciudadano de Rosario y por otro lado, este alerta, llega a partir de que unas personas, que se negaron a identificarse, intentaron iniciar un censo y fotografiando diversas zonas”, detalló Lepratti, quien añadió: “Hay un expediente al que no tuvimos acceso, debido a que el juez se encuentra de licencia, nos dicen, por enfermedad”.
La legisladora local dejó claro que “los afectados quieren pagar por el terreno que les corresponde. No quieren que les regalen nada y esperan las mejoras que nunca llegan. Es un terreno que se presume privado, que demanda un sujeto de apellido Castro,el que pareciera adquirió a alguien anteriormente”.
“Pediremos una entrevista al juez que atienda a los vecinos para despejar dudas e intentaremos ayudarlos a vivir mejor. Es una zona caliente por desidia del Estado que se resiste a urbanizar”, concluyó.
